viernes, 13 de abril de 2012

La Cruz del Sur: La Chacana de la Cordillera de los Andes, magia ancestral

Crux (la Cruz), normalmente referida como la Cruz del Sur para contrastarla con la Cruz del Norte, es una de las más famosas constelaciones modernas a pesar de ser la más pequeña de las 88 que integran la esfera celeste; según los límites imaginarios impuestos por la Unión Astronómica Internacional (UAI) en 1930, esta constelación, con solo 68 grados cuadrados, cubre apenas 1/600 del cielo.

Es útil para la orientación ya que permite determinar el punto cardinal sur: prolongando cuatro veces y media en línea recta el eje principal de la cruz, partiendo de su estrella más brillante «Acrux», el «pie» de la Cruz, se llega al polo sur celeste, el punto alrededor del cual gira en forma aparente la bóveda del cielo.



La Cruz del Sur limita en tres de sus lados con la constelación Centaurus mientras que al sur lo hace con la de la Musca. Los griegos antiguos la crearon como parte de Centaurus, pero fue definida como un patrón estelar independiente en el siglo XVI, después de la expedición de Américo Vespucio a Sudamérica en 1501. Vespucio trazó un mapa tanto de las dos estrellas Alpha Centauri y Beta Centauri como de las estrellas de la Cruz.


En el Perú prehispánico, esta constelación fue de importancia capital para las civilizaciones que se desarrollaron en este territorio pues la chakana (representación andina de Crux, con forma de una cruz escalonada), que en el quechua clásico quiere decir algo así como «escalera de ascenso y descenso» o «puente hacia arriba y hacia abajo», unía simbólicamente al Kay Pacha (mundo terrenal) con el Hanan Pacha (mundo de los dioses) y el Uku Pacha (mundo de los muertos).



Dante Alighieri(1265-1321) en su obra "La Divina Comedia" dice: "...distinguí cuatro estrellas vistas por los primeros humanos...", esto, cuando salía del infierno e iba al purgatorio, se cree que se trataba de la Cruz del Sur, aunque la geografía de los tiempos del poeta no conocía tierra alguna desde donde se pudieren descubrir. La historia dice que el primer europeo que las observó fue Américo Vespuccio (1454-1512) según se lo escribió a Lorenzo de Pier Francisco de Médicis. Sin embargo, antes las pudo haber observado Marco Polo (1254-1324), el cual llegó hasta las islas de Java y de Madagascar en 1284, que aunque el no la nombra directamente, sí existe una descripción del filósofo y médico Pietro de Albano, a quien Polo, describió las estrellas que se encontraban al Sur del Ecuador. Cuando hace mención de la Cruz del Sur, dice que ésta es de modesta magnitud, pero, un dato más y muy interesante sobre Marco Polo, es que denotaba gran preocupación porque decía, según relata en su libro "El Libro de las Maravillas", que la estrella Tramontana (así llamada la estrella Polar) no se veía desde ésas latitudes, esto, hace muy posible, que se buscara una guía que la sustituyese para navegar en esas aguas, y la formación más llamativa, era indudablemente, la Cruz del Sur. Dante, a través de éste, se pudo haber enterado de la existencia de las cuatro estrellas. El decía que dichas estrellas sólo habían sido vistas por Adán y Eva, en su morada del paraíso terrestre, supuestamente situado en el Hemisferio Sur.


En la astronomía aborigen australiana, la Nebulosa Saco de Carbón y la Cruz del Sur marcan la cabeza del «Emú en el cielo» en varias culturas aborígenes.4 La cruz también es considerada la representación de un pósum sentado en un árbol y un símbolo de la deidad celestial Mirrabooka.

Para los maoríes, quienes la llaman Te Punga (el ancla), es la representación del ancla de la waka, o canoa, de Tama-rereti, simbolizada por la Vía Láctea.

En Samoa la constelación es llamada Sumu (pez ballesta) debido a su forma romboide.

En Tonga es llamada Toloa (pato). Simboliza a un pato volando hacia el sur con una de sus alas (δ Crucis) rota por una piedra lanzada por Ongo tangata (dos hombres), representados por α y β centauri.

En Indonesia y Malasia, es conocida como Buruj Pari (la constelación de la mantarraya).4 La etnia javanesa llama a esta constelación Gubug pèncèng (choza) o lumbung (el granero) debido a su forma.
En la antigua yiotisha, la cruz es llamada Trishanku




Ptolomeo (siglo II), conocía estas estrellas, y la Cruz figuraba como parte del grupo del Centaurus junto con Lupus (el Lobo), entre mediados y finales del siglo quinto a. C., la Eclíptica fue identificada en Babilonia y quizás también en Grecia. Los Babilonios fueron los que dividieron la Eclíptica en 12 partes del zodiaco. Durante el siglo II de nuestra era, el astrónomo egipcio Ptolomeo, catalogó información sobre 1022 estrellas (el Almagesto). No es ninguna sorpresa que solo incluya estrellas visibles desde la latitud de Alejandría (31,13,12N), donde vivió y escribió este científico y en esa época, Acrux (Alpha Crucis), se podía ver a 5 grados sobre el horizonte sur.


En los relatos de R. Lehmann-Nitsche, con la interpretación de una parte de la Vía Láctea como avestruz gigantesco visto desde el costado derecho. En este caso, el cuello del ave enorme, comienza en la región del Saco de Carbón y se extiende, transformándose en el cuerpo con alas llegando hasta la estrella Antares y la constelación de Ophiuchus, sigue bajando hasta la cola y la púa del Escorpión, la galaxia representa la pierna del ave fijada en plena fuga, aunque no hay relación de proporción el espesor de la Vía Láctea con las delgadas patas del avestruz.
En el Antiguo Testamento, cuando se hace referencia a la parte más protegida y más interior de una morada, donde se conservan las cosas más preciosas, es "penetralia".

Giovanni Schiaparelli, en "Astronomía en el Antiguo Testamento", hace referencia a esto, y al libro de Job, donde se alude a alguna brillante constelación entre las más australes de su horizonte. No es difícil de ubicar a qué constelación se hace referencia, ya que no son muchas en éstas latitudes las que están conformadas por estrellas que sean de elevada magnitud. Aquí, hay que hacer mención, a algo que ya hemos dicho, la precesión de los equinoccios, por lo cual, estas constelaciones, eran vistas en la época que se escribió ese texto desde Palestina (aproximadamente 32° latitud Norte).

A unos 20° sobre el horizonte, en el año 750 a. C. aproximadamente, sobre el horizonte austral, se veía la constelación designada con el nombre de "khadrê theman" o "Penetrales del Austro". Esta constelación, debería estar formada por las más ricas y bellas estrellas conocidas en nuestro cielo, entre las que se encuentran Canopus, Alpha y Beta del Centauro y las que componen la Cruz del Sur. Esta constelación, tenía que estar comprendida por la que hoy conocemos como la Nave de Argos, la cruz del Sur y el Centauro.

Es muy bella la descripción que hace Schiaparelli, y no puedo sustraerme a su textual descripción:

"...En los tiempos a que aludimos, pudieron los pastores y agricultores de Palestina contemplarla (ahora sin embargo ya no les sería posible) sobre el horizonte extremo meridional, bajo la apariencia de una luz intensa como de aurora austral sembrada de estrellas brillantes, y admirar un espectáculo, que hoy sólo puede ser visto por quien descienda hacia el Ecuador..."

Esta bellísima descripción, nos da una idea cabal de cómo se vería la Cruz del Sur sumida entre sus acompañantes, formando parte de la llamada "Penetrales del Austro".

Parece ser que los autores clásicos identificaban las estrellas de la Cruz como parte integrante del Centauro, la constelación que la rodea por tres lados. El erudito victoriano R. H. Allen apunta en su obra Los nombres de las estrellas que existió una tradición más antigua que aislaba la Cruz de las demás constelaciones. En el siglo XI d. C., el astrólogo árabe al-Biruni descubrió que desde 30º latitud norte en la India se podía ver una configuración estelar del sur, conocida como Sula: “La viga de la Crucifixión”. Allen sugiere que este dato podría darnos la clave para interpretar una referencia contenida en la Divina Comedia de Dante (principios del siglo XIV). Cuando entra en el Purgatorio por la entrada que se abre al hemisferio sur, Dante declara que “dispuesto a espiar / este extraño polo, recuerdo cuatro estrellas / las mismas que vieron los primeros hombres, y que desde entonces ningún vivo a vuelto a ver.” (Purgatorio, Canto 1:22-4). Las estrellas de la Cruz no pueden verse en la actualidad en el hemisferio norte. Los primeros hombres son los primeros cristianos, porque la Cruz era visible desde Jerusalén en la época de Cristo. Dante, que conocía los efectos de la precesión, se refiere a una era sin Dios tras la muerte de Cristo, cuando la Cruz empezó a desaparecer del cielo.




En el centro de Australia se dio el nombre de “pie de águila” a estas cuatro estrellas.

El artista e historiador maya Hunbatz Men explica el significado de la Cruz del Sur en este motivo:

“Una síntesis trascendental de la experiencia religiosa humana es inherente a la palabra te, Árbol Sagrado, que surgió de las palabras teol y teotl, los nombres de Dios, el Creador, en lengua maya y nahuatl. La mayoría de estas sagradas y veneradas palabras de los pueblos antiguos, simbolizadas por el Sagrado Árbol, fueron representadas en los jeroglíficos mayas por el símbolo ‘T '. Además, este símbolo representaba el aire, el viento, el aliento divino de Dios.”

En otras palabras, la puerta o ventana en forma de "T" simboliza el Árbol Sagrado en el Centro del Mundo (el eje del mundo) al que el espíritu del chamán puede subir. Además, funciona como el portal que guía al Gran Espíritu, a través del cual puede pasar el aliento de vida.

En numerosas culturas el tau se relacionaba al agua abundante o lluvia divina. Por ejemplo, Augustus Le Plongeon, uno de los primeros arqueólogos de los mayas, escribe que la forma de T equivalía a la Cruz, o la Cruz del Sur. Esta constelación aparece poco antes del comienzo de la estación lluviosa en el sur de México.

“Los antiguos astrónomos mayas habían observado que en cierto período del año, a comienzos de nuestro mes de mayo, que debe su nombre al de la diosa MAYA, la dama buena, la madre de los dioses, la “Cruz del Sur,” aparece totalmente perpendicular por encima de la línea del horizonte. Este es el porqué la iglesia católica celebra la fiesta de la exaltación de la Santa Cruz en el tercer día de ese mes, que se ha consagrado particularmente a la Madre de Dios, la Buena Señora, la virgen Ma-R-ia, o la diosa Isis antropomorfa según el Obispo Cyril de Alejandría.”

¿Es más que una coincidencia que el nombre de esta tribu mesoamericana sería el mismo que la palabra sánscrita para el halo de ilusión? La Diosa Madre Shakti, conocida aparte como la Divina Madre Devi, da nacimiento a todas las extraordinarias formas que nosotros percibimos equivocadamente como reales. La Reina Maya fue fecundada por un elefante blanco y como consecuencia dio nacimiento a Siddhartha Gautama, el Buda.

Es más, Maia fue la diosa griega de la primavera y la diosa romana de la tierra o del crecimiento. Su celebración de fertilidad es el 1 o el 15 de mayo. Ella también era la hermana mayor y la más luminosa estrella de las Pléyades. En la tierra de la tribu maya, el Sol junto con las Pléyades atraviesa el cenit durante el mes de mayo.




En Egipto, el Ankh, o la Cruz de Ansate, era la “llave para el Nilo” por la cual Osiris, el esposo de Isis, lograba sus anuales inundaciones ribereñas. La curva superior representa el útero, y la parte recta de abajo representa el canal de parto o el falo.

Es interesante apuntar que cuando Moisés se adentró en el desierto del Sinaí encontró a la tribu Midianita (también llamados Kenitas) llevando la forma de T en sus frentes. Esta señal que representaba a su dios de las tormentas (que traía el agua) y de la guerra (el trueno) después se volvió conocida como la “Marca de Yahweh”.




Mucho después, Jesús pudo bien haber sido crucificado en una Tau o Cruz de San Antonio en lugar de en la cruz latina que nosotros pensamos hoy, aunque esto probablemente se debatirá por siempre.

En su libro clásico “Atlantis: The Antediluvian World” (Atlántida: El Mundo Antediluviano), Ignatius Donnelly dice que el tau era un icono importante que significaba “la sabiduría oculta” para los mexicanos así como para los peruanos, los egipcios, fenicios, y caldeos. En general, fue el símbolo del rejuvenecimiento, la liberación del sufrimiento físico, la esperanza, la inmortalidad, y la unidad divina.




La cruz maya, un vestigio que integra polaridades complementarias en diversos niveles de significado. Inicialmente se reconoce como una cruz distinta al simbolismo que el cristianismo europeo inculco a los pueblos colonizados de mesoamérica, pues se compone de dos líneas, una horizontal y otra vertical, de igual proporción y que se cruzan en su centro. Esta armonía y equilibrio esta desproporcionada en el caso de la cruz cristiana. Por otra parte, en ella reconocemos una organización radial que segmenta el espacio en cuatro cuadrantes a partir del centro, lo que nos ilumina de inmediato sobre su dimensión espacial al generar puntos referenciales, que conocemos cotidianamente como los puntos cardinales. Sin embargo, eso no es todo lo que podemos esperar de una cultura como la Maya, caracterizada por sus complejos avances en el terreno de la medición del tiempo. Efectivamente, podemos encontrar referencias no sólo míticas, sino matemáticas Y SIMBÓLICAS, del orden alcanzado para establecer visiones temporales y, por supuesto calendarios, que se encuentran incluidos en este simple icono.

En esta dimensión de la especialidad de la cruz, se integra la temporalidad, la vida y la muerte; es pues un continuo de espacio-tiempo en donde transcurre la experiencia y la conciencia. El trabajo de José Arguelles (1993) sobre el factor Maya ha revelado algunas constantes implicadas en el calendario sagrado Maya, el Tzolkin, y a partir de una noción del tiempo estructurado a partir de 20 signos, uno por cada dia o Kin, y su cruzamiento con el numeral 13 (las 13 lunas). Arguelles encuentra correlaciones interesantes que pueden plasmarse en una disposición espacial y en códigos de colores para reconocer patrones a nivel del desarrollo de la historia del planeta y de la humanidad en relación con eventos ubicados a nivel galáctico.

Para la cosmovisión maya, el universo se podía concebir en tres niveles: El cielo con trece estratos y donde reinaban los Oaxlahuntikú, estos trece estratos podían tratarse como una unidad. Otro nivel corresponde al llamado inframundo, donde eran nueve los estratos y en ellos se encontraban los Bolontikú, también se consideraban estos nueve estratos como una unidad. El nivel que se encuentra entre estos dos (cielos e inframundo) es la tierra, donde habitan los hombres. "Las tres partes del universo estaban dispuestas en cuatro direcciones a las cuales se asociaba un color (rojo-oriente, blanco-norte, negro-poniente, amarillo-sur), y un árbol del mundo." (Caso Barrera, 1991:131)

La unidad dual Vida-Muerte, está en la esencia filosófica de nuestros pueblos, pero ello no significa que este actualizada y consciente, por el contrario, encontramos como ejemplo la actitud ante la muerte, en el culto a los muertos y lo poco que queda del culto a la muerte, elementos sincréticos que han ocultado y distorsionado la cosmovisión antigua de los mayas, perdiendo la claridad del conocimiento espacio-temporal con que contaban y su relación íntima con nuestra auténtica esencia como seres evolutivos.

Por lo pronto dejemos claro que la Cruz Maya de la Vida y de la Muerte, es una propuesta integradora y lúdica en la que podemos ubicar elementos cosmovisión propia de la identidad originaria de los pueblos prehispánicos para reconocer elementos filosóficos de la dualidad esencial, aplicables a la visión de una unidad Vida-Muerte que pone en juego elementos arquetípicos y culturales respecto a nuestro lugar en el Universo, la galaxia, el sistema solar, el planeta y nosotros mismos; así como se constituye en una base de reflexión sobre cuestiones de la dimensión temporal que habitamos en nuestra existencia.

Hasta la próxima semana estimados lectores.


jueves, 5 de abril de 2012

El acelerador de hadrones y la partícula de Dios

El Gran Colisionador de Hadrones, GCH (en inglés Large Hadron Collider, LHC) es un acelerador y colisionador de partículas ubicado en la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN, sigla que corresponde a su antiguo nombre en francés: Conseil Européen pour la Recherche Nucléaire), cerca de Ginebra, en la frontera franco-suiza.
Dentro del colisionador dos haces de protones son acelerados en sentidos opuestos hasta alcanzar el 99,99% de la velocidad de la luz, y se los hace chocar entre sí produciendo altísimas energías (aunque a escalas subatómicas) que permitirían simular algunos eventos ocurridos inmediatamente después del big bang.
La Máquina de Dios se encuentra bajo la frontera franco-suiza y es el mayor acelerador de partículas del mundo ya triplicó la energía más intensa jamás alcanzada en sus preparativos para escudriñar los secretos del Universo. En esa ciudad suiza, en un túnel circular de 27 kilómetros de longitud, a 100 metros de profundidad bajo la frontera franco-suiza, se encuentra el LHC. Los investigadores han estado trabajando en incrementar la energía contenida en los pequeños haces que recorren el túnel 11.000 veces por segundo.



El bosón de Higgs o la partícula de Dios, es una hipotética partícula elemental masiva cuya existencia es predicha por el modelo estándar de la física de partículas. Desempeña un papel importante en la explicación del origen de la masa de otras partículas elementales, en particular la diferencia entre el fotón (sin masa) y los bosones W y Z (relativamente pesados).
Dos de los principales detectores del gran acelerador europeo de partículas (el Atlas y el CMS) han encontrado señales que podrían delatar la presencia del esquivo bosón de Higgs, la última partícula subatómica que queda por descubrir para completar el Modelo Estándar de la Física y la que encierra, además, el secreto de por qué las demás partículas tienen masa.



En 1964 el británico Peter Higgs propuso una elegante solución a esta discrepancia. Supuso que todo el universo está ocupado por un campo parecido al electromagnético. El concepto de “campo”, introducido por el físico inglés Michael Faraday en el siglo XIX, es uno de los más importantes de la física. En el espacio que nos rodea no sólo hay materia. Si pudiéramos sacar de una sala hasta la última mota de polvo y la última molécula de aire, no podríamos decir que allí no queda nada. La prueba palpable es que, si lanzamos una pera, caerá al suelo; hay algo que la hace caer que llamamos “gravedad”. Dicho más correctamente, hay un campo gravitatorio cuya causa es el planeta que tenemos a nuestros pies. Pero no sólo eso. Si lanzamos en línea recta un electrón y analizamos su trayectoria, notaremos que algo modifica su camino. Ese algo sólo influye en las partículas con carga eléctrica; las neutras ni se enteran. Es el campo electromagnético. Su origen es la suma del magnetismo terrestre, los efectos de las antenas, los televisores, el cableado de la casa, los electrodomésticos, etc. En definitiva, una fuerza no es otra cosa que el efecto de un campo; y la materia posee propiedades –como la masa y la carga– que la hacen sensible a los diferentes campos. La propuesta de Higgs fue revolucionaria: existe un campo que llena el espacio, y cuando las partículas interaccionan con él, adquieren masa.



Pues bien, cada una de esas formas de comunicación lleva asociada una partícula responsable de transportar la información. En el caso de la electromagnética, la partícula es el fotón; para la gravedad es el gravitón; y en la fuerza fuerte, el gluón –del inglés glue, pegamento–. La débil tiene tres partículas portadoras, los bosones W+, W- y Zº. Así, en nuestra sala vacía, el campo gravitatorio hace que la pera y la Tierra intercambien gravitones como dos niños que se lanzan bolas de nieve. La fruta no nota el campo electromagnético porque sin carga neta es como si no tuviera la herramienta para recoger los fotones que le llegan.
Ya estamos en condiciones de responder a la pregunta sobre cómo demostrar la existencia del campo de Higgs: encontrando su partícula portadora, el bosón de Higgs. Desde el CERN de Ginebra y el Fermilab de Chicago, los físicos de partículas llevan dos décadas intentándolo. La búsqueda comenzó en los años 80, cuando se asentó el llamado modelo estándar de la física de partículas. Los teóricos habían conseguido poner orden en el complicado mundo subatómico que estaba surgiendo de los aceleradores de partículas. Se había superado la crisis de los 60, cuando estos inmensos instrumentos ponían en aprietos a los investigadores al producir más y más partículas cada vez que se enchufaban. Pero en 1962 entró en juego el físico Murray Gell-Mann y anunció una forma de agruparlas que llamó “el camino óctuple”, en alusión a la filosofía budista. Su teoría predecía una nueva partícula, la W-, que fue descubierta al año siguiente. Dos años después Gell-Mann lanzaba los quarks al ruedo de las partículas elementales. Los físicos ya eran capaces de responder a la pregunta planteada por los filósofos griegos hacía más de 2.000 años: ¿de qué está hecha la materia?
El edificio de las partículas elementales, que con tanto cuidado han ido construyendo los científicos durante el último medio siglo, se desplomaría. “El campo de Higgs, el modelo estándar y nuestra imagen de cómo Dios hizo el universo depende de encontrar el bosón de Higgs”, comentó hace más de una década Leon Lederman.



En las mediciones realizadas por los científicos entre las instalaciones del CERN en Ginebra y el laboratorio subterráneo de Gran Sasso en Italia, en el marco de la la experiencia internacional Opera, los neutrinos alcanzaron 300.006 kilómetros por segundo, es decir, 6 km/s más rápido que la luz.
“En otras palabras, en una ‘carrera de fondo’ de 730 km, los neutrinos cruzan la línea de meta con 20 metros de ventaja” sobre la luz si recorre la misma distancia a través de la corteza terrestre,
Todo comenzó cuando la teoría de las supercuerdas, el hiperespacio y físicos de la materia oscura se dieron cuenta de que las tres dimensiones que describen el Universo no eran suficientes. En realidad se necesitan al menos 11 dimensiones para describir los fenómenos del Universo. (Hasta ahora).
Finalmente llegaron a la conclusión de que nuestro universo es sólo una burbuja de entre un número infinito de burbujas membranosas que se bambolean como ondas a través de la undécima dimensión. Cada universo puede existir como una burbuja con sus propias leyes físicas.
En éste contexto, podríamos preguntarnos que puede llegar a suceder cuando dos de éstas burbujas se tocan. Burt Ovrut de la Universidad de Pennsylvania y Paul Steinhardt, de Princeton, creen que éste fenómeno ya ha sucedido y el resultado fue que al golpearse muy fuerte se dió origen a un nuevo Universo, precisamente, el nuestro. Esta idea ha conmocionado a la comunidad científica, ya que si ésto es cierto, la aceptada teoría del Big Bang dejaría de ser la teoría que explica el principio de “Todo” lo conocido. Es muy posible que el Big Bang no sea
realmente el principio de todo, después de todo. Para ésta teoría nueva, el tiempo y el espacio existien desde siempre y un Big Bang puede ocurrir en cualquier momento, todo el tiempo



Universos paralelos es el nombre de una hipótesis física, en la que entran en juego la existencia de varios universos o realidades relativamante independientes. El desarrollo de la física cuántica, y la búsqueda de una teoría unificada (teoría cuántica de la gravedad), conjuntamente con el desarrollo de la teoría de cuerdas, han hecho entrever la posibilidad de la existencia de múltiples dimensiones y universos paralelos conformando un multiverso
Los llamados agujeros de gusano, una especie de pasadizo entre dos puntos distantes o no del espacio-tiempo, fueron descubiertos matemáticamente en 1916 por Ludwing Flamm, unos pocos meses después de que Einstein formulara su ecuación de campo ( relatividad general), como una solución a dicha ecuación de campo. Posteriormente, en los años cincuenta fueron investigados intensamente mediante gran variedad de cálculos matemáticos por John Wheeler y su equipo. Durante muchos años, los cálculos parecían indicar que se creaban en algún instante de tiempo y rápidamente se estrangulaban y se cerraban. Pero en 1985 , cuando Kip S. Thorne trataba de resolver un grave problema que tenía Carl Sagan con la heroína de su última novela , realizó una serie de cálculos que le llevaron a encontrar la solución a la inestabilidad de un presunto agujero de gusano.



La oposición a la existencia de agujeros negros fue liderada durante algún tiempo por uno de los más grandes científicos de este siglo: John Archibald Wheeler (quien durante los años 50 dirigió el desarrollo de la bomba de hidrógeno). Wheeler sostenía que los cálculos de Oppenheimer y Snyder contenían demasiadas idealizaciones (es decir simplificaciones de los datos a fin de disponer de un modelo susceptible a su tratamiento matemático). Sin embargo, cambió su posición y retiró sus objeciones cuando al rehacer los cálculos de Oppenheimer y Snyder, teniendo en cuenta correcciones provenientes de la física nuclear, logró probar hacia 1958 que estos autores tenían razón al postular que la formación de un agujero era inevitable. Desde entonces, Wheeler se transformó en uno de los líderes en la investigación de objetos colapsados por acción de la gravedad.
Esta idea fue retomada hacia fines de los años 80 por Kip Thorne, titular de la cátedra Feynman en el Instituto Tecnológico de California, cuando fue consultado por Carl Sagan, que se encontraba entonces escribiendo su novela Contact ("Contacto"), sobre la posibilidad de utilizar agujeros negros para realizar viajes interestelares. La consulta provocó el interés de Thorne por el tema, quien luego de trabajar un tiempo sobre el asunto, explicó a Sagan que los agujeros negros de Schwarzschild no son "atravesables" a causa de la presencia de la singularidad y del horizonte de eventos descritos arriba. En opinión de Thorne, la estructura que Sagan estaba buscando para fundamentar el argumento de su novela era aquella solución de las ecuaciones de Relatividad General que actualmente se conoce como agujero de gusano, y que puede imaginarse como un túnel que une regiones no contiguas del espacio-tiempo.
La dilatación temporal ha sido confirmada de muchas maneras, como por ejemplo, observando la propagación de partículas subatómicas que generalmente viajan a velocidades cercanas a la de la luz. Esto se conoce desde la década de 1910, cuando en una serie de vuelos en globo, Victor Hess descubrió que la Tierra se encuentra inmersa en un mar de radiación cósmica (véase "Los rayos cósmicos galácticos", Ciencia Hoy, 48: 22-28, 1998). Hoy se sabe que esta radiación está formada mayoritariamente por muones creados por la interacción de los rayos cósmicos con los átomos presentes en la alta atmósfera. Los muones viajan varios
kilómetros antes de impactar en la superficie terrestre. Sin embargo, en su sistema de referencia propio sólo viven alrededor de dos microsegundos, tiempo en el cual podrían recorrer no más que algunos cientos de metros. La explicación de cómo es que los muones llegan a la superficie del planeta es la dilatación del tiempo predicha por la Relatividad Especial: como consecuencia de la misma el tiempo de vida de los muones aumenta cuando es medido desde nuestro sistema de referencia. El efecto de dilatación temporal podría entonces utilizarse para facilitar el viaje de seres humanos hacia el futuro.



Thorne, junto con sus alumnos Mike Morris y Ulvi Yurtsever, se dedicó entonces al estudio de las características que debería tener la materia que constituye el túnel, para poder distorsionar el espacio-tiempo de manera tal que la conexión resultante fuese permanente y atravesable. Utilizando las ecuaciones de Einstein, lograron probar que el túnel sólo podría mantenerse abierto si sus paredes fueran de materia exótica, esto es, materia que a diferencia de la normal debe poseer masa negativa (en el argot técnico, su tensión radial debe ser mayor que su densidad de energía; véase el recuadro "Una clase 'exótica' de materia"). De este material se dice que viola las condiciones de energía.
El genio Nassim Haramein predijo hace quince años que en el centro de cada galaxia hay un “agujero negro” (en inglés, “black hole”), cosa que la Ciencia ha demostrado hoy día como cierta. Esa y otras afirmaciones progresivamente confirmadas por la ciencia oficial hacen del simpático Nassim el genio por excelencia de nuestro tiempo. Su teoría se basa en que toda espiral (una galaxia, un tornado, un sistema solar, un átomo…), que es la geometría básica de la Vida, está rotando sobre un eje, la fuente de donde obtiene la energía. Ese detalle, que pasó desapercibido a Einstein y la ciencia oficial, le llevó a Nassim a proponer que, en realidad, el “agujero negro” es parte de un “agujero blanco”, es decir, que el lugar de máxima oscuridad es donde, al mismo tiempo, hay más luz. Lo que ha llevado a proponer sustituir el término “black hole” por el de “black whole” (se pronuncian prácticamente igual pero el segundo significa “Totalidad Negra”). En resumidas cuentas, el llamado agujero negro (como las manchas solares) sería el lugar por donde se traspasa el sistema hacia otra dimensión y el lugar por donde fluye la energía desde otro Sol… como anticiparon los mayas. Es decir, la puerta de entrada a la LUZ.
Traspasado a nuestra vida diaria, esto nos llevaría a que el “agujero negro” (es decir, una crisis personal) es el pasadizo espiral de Alicia (en el país de las maravillas) hacia una nueva Realidad, es decir, el camino hacia la Luz o la Iluminación.
Evidentemente, el acelarador de partículas plantea nuevas tendencias en la física, la búsqueda permanente del ser humano por develar los misterios del Cosmos, la integración a la fuente original como proceso cíclico presente en el Universo. Podemos hablar entonces del multiverso, y de dimensiones paralelas entrelazadas tiempo espacio. La partícula de Dios se deja percibir en el ambiente acelerado de los experimentos del CERN, tal y como la acelaración del Multiverso es cada vez mayor, quizás nos prepara a un salto cuántico sin precedentes en los registros históricos de nuestra civilización. Otras culturas aún más lejanas en tiempo espacio como la Atlántida o la Lemuria colapsaron llevando al fondo de los océanos su conocimiento y sabiduría, nos toca entonces re-evolucionar partiendo de la información explosiva que la red recoge rodeada de frecuencias, vibraciones y símbolos ancestrales. Hasta la próxima semana apreciados lectores.

viernes, 30 de marzo de 2012

El Aintiram, la perfecta visión Maya del Cosmos

Aintiram es un texto escrito durante el primer período Sangam en la antigua tierra Tamil del Sur de la India (10 000 A.C.). Los números se refieren al proceso quíntuple de la consciencia transformándose a sí misma en el mundo material - o la energía transformándose en materia. Mayan, el rishi que estudió este proceso y escribió el Aintiram, dice que este proceso puede ser replicado por los humanos en la danza, la poesía, la escultura y la arquitectura (arquitectura vashtu). Esto formó las bases de las artes tradicionales en la India durante miles de años. Refleja el fundamental desenvolvimiento del campo cuántico en forma de ondas que dan lugar a este mundo material.



Mayan, indica al respecto de la Luz Om y el sonido Om, OM es la forma universal de la luz y el sonido y no es un término sánscrito ni hindú. Estos son los únicos textos en la literatura antigua que los mencionan. Además, son los únicos textos que dilucidan el proceso de manifestación como un proceso a la vez espiritual y científico.


El Aintiram de los Mayas tiene perfecta conexión con la Geometría Sagrada, describe procesos complejos a partir del conocimiento y sabiduría que otorgan los números y las formas manifiestas en simbología. Uno de los principios de la geometría sagrada lo encontramos en la máxima hermética "como es arriba, así es abajo" y también en "aquello que se halla en el pequeño mundo, el microcosmos, refleja lo que se halla en el gran mundo o macrocosmos". Este principio de correspondencia se halla en la base de todas las ciencias arcanas, donde las formas del universo manifestado se reflejan en el cuerpo y constitución del hombre.

En la concepción bíblica el hombre ha sido creado a imagen y semejanza de Dios, siendo él un templo dispuesto por el Creador para albergar al espíritu que eleva al hombre por encima del reino animal. Por ello, la geometría sagrada no trata únicamente sobre las figuras geométricas obtenidas a la manera clásica con compás y escuadra, sino también de las relaciones armónicas del cuerpo humano, de la estructura de los animales y las plantas, de las formas de los cristales y de todas las manifestaciones de las formas en el universo.

Desde tiempos remotos la geometría ha sido inseparable de la magia. Aún las arcaicas inscripciones en las rocas siguen formas geométricas. Debido a que las complejidades y abstractas verdades expresadas por las formas geométricas solamente pueden ser explicadas como reflexiones de las más profundas verdades , fueron consideradas como misterios sagrados del mayor nivel y fueron puestas fuera de los ojos profanos. Estos profundos conocimientos pudieron ser transmitidos de un iniciado a otro por medio de símbolos geométricos sin que los ignorantes de ello siquiera tomaran nota que se efectuaba dicha comunicación.


El universo es fractal, todo esta incustrado una cosa con la otra, la Tierra gira alrededor del Sol a una cierta velocidad, el Sol gira alrededor de la galaxia a cierta velocidad, la galaxia esta moviéndose alrededor del grupo galáctico, y esas velocidades generan movimientos del Universo dentro de Universos la fractalidad del tiempo espacio. Eso significa, que finalmente alcanzas la velocidad de la luz para todo. La luz parece moverse en una velocidad constante en todas direcciones, desde el punto de vista del observador. Pero si todo esta incrustado no existe movimiento, solo fluctuaciones.Realmente miles de millones de átomos se reconstruyen en minúsculos portales imperceptibles para el observadro, se reconstruye de un punto A a un punto B, miles de miles de millones de veces.


La percepción del observador le deja ver un "movimiento contínuo" cuando en realidad hay construcción y deconstrucción saltando cuánticamente a través de la estructura de espacio tiempo infinitas veces. Todo esta incrustado en todo y moviéndose a una impresionante velocidad, cuando uno piensa que es lineal realmente. El Aintiram de los Mayas realmente describe la estructura del vacío, y la estructura fundamental de la creación. Los fundamentos de la estructura del espacio están contenidos en este asombroso texto antiguo. Señala que esta basado en una red o cuadricula de 64 cuadrados de espacio.



Nassim Haramein ha llegado a concluir que la estructura fundamental del vacío es una red de 64 tetraedros, si estos tetraedros son rotados dependiendo del punto donde este observando veras un cubo perfecto. Así que encontrar un texto de hace 13 mil años que contiene precisamente esta teoría propia del siglo XXI es realmente asombroso. De la introducción escrita en el libro por el Doctor S.P. Sabharatthnam, titulada "La ciencia y tecnología Manduka Mandala", dice: "para resumir los rincipios del recuadro de 64 cuadrados como lo explican los Mayas en este trabajo, el recuadro de 64 cuadrados es la estructura gráfica y atómica de todo el cosmos, Es el diseño básico del espacio interior y el espacio exterior el espacio adjunto y el espacio construído. Define claramente la estructura del vacío, es la versión modificada del pranava OM, el centro exacto del recuadro de 64 cuadrados se llama punto primordial. Este punto primordial es de hecho de forma cuadrada, incluso dentro del cuadrado está la presencia de 64 cuadrados". Esta es la estructura perfecta de una estructura fractal recursiva. Dentro de ese punto cuadrado ocurre la veloz rotación del tiempo y esto describe el componente giratorio del tiempo espacio. Esta estructura de 64 cuadrados suministra energía de su propia teminología, naves espaciales, naves capaces de revolotear, viajar a través del vacío, del tiempo espacio, del universo, y de dimensiones paralelas están descritas en esta obra magistral de los Mayas, usando esta estructura de 64 cuadrados.


Una descripción de estos viajes interdimensionales se encuentra descrito en esta cita del libro el Aintiram de los Mayas; "el punto cuadrado primordial se asocia con todas las energías de los campos espaciales, explica a través de la ciencia y del punto central, medidas temporales y 64 cuadrados, varios rasgos de las naves, tales como el patrón estructural, el control de velocidad, ruedas, la aptitud y posición exacta del piloto, el curso de vuelo en el cielo, la rapidez entre otras referencias aereo espaciales. Bastante asombroso considerando que para esa época las personas no tendrían concepto de máquinas voladoras. Puede que las enseñanzas que hasta ahora hemos recibido esten bien alejadas de la realidad del espacio tiempo y del universo. El eslabón pérdido puede ser toda una serie de sucesos temporales concatenados en nuestro planeta, que tengan que ver con civilizaciones muy avanzadas llegando a nuestro planeta en un momento en que la evolución terrestre apenas iniciaba en su espiral. Quizás una mezcla entre ellos y su hallazgo en la Tierra permitieron el homo sapiens tal y como somos actualmente. Son reflexiones que quedan tras ir profundizando en investigaciones realizadas por diferentes sociedades en el mundo en textos antiguos. Realmente, estamos nuevamente en alineación perfecta con ese punto central de la cuadricula tiempo espacio, pronto podremos averiguar la fuerza de esta energía de la fuente original. Abrazos del Corazón....hasta la próxima publicación.

sábado, 24 de marzo de 2012

La Luna, Júpiter y Venus en perfecta armonía

Este domingo 25 de Marzo de 2012, tres astros, los más luminosos del Cosmos, nos brindan un espectáculo lumínico hermoso, majestuoso y sublime. Justo cuando el Sol inicie su ocaso al atardecer, en esa misma dirección podrás observar un fino haz de luz de la luna en su fase de ir creciendo, aun muy fina su silueta pero siempre hermosa ante ti. Allí junto a la Luna emergeran Venus y Júpiter ligeramente encima del horizonte. Un cúmulo de estrellas muy cercano corona este maravilloso espectáculo, si las Pleyades hermosas y radiantes intrigan esta triple conjunción. Como es arriba es abajo, el Ascenso de la Luz precisamente en Equinoccio es despertar de consciencia para la humanidad, tres veces tres la máxima de evolución cósmica.


Entre los mayas, la cronología se determinaba mediante un complejo sistema calendárico. El año comenzaba cuando el Sol cruzaba el cenit el 16 de julio y tenía 365 días; 364 de ellos estaban agrupados en 28 semanas de 13 días cada una, y el año nuevo comenzaba el día 365. Además, 360 días del año se repartían en 18 meses de 20 días cada uno. Las semanas y los meses transcurrían de forma secuencial e independiente entre sí. Sin embargo, comenzaban siempre el mismo día, esto es, una vez cada 260 días, cifra múltiplo tanto de 13 (para la semana) como de 20 (para el mes). El calendario maya, aunque muy complejo, era el más exacto de los conocidos hasta la aparición del calendario gregoriano en el siglo XVI. Esa sincronización númerica nos permite comprender que la frecuencia 13:20 representa el alfa y omega cósmico, círculos dentro de círculos de forma entrelazados que asemeja el latido de todo en el Universo.

Los mayas eran astrónomos absolutamente realizados. Su principal interés, en contraste con los astrónomos "occidentales", era estudiar los movimientos del Sol sobre sus latitudes. Todos los años, el sol viaja a su punto del solsticio del verano, o a la latitud de 23-1/3 grados del norte.

La mayoría de las ciudades mayas estaban localizadas al sur de esta latitud, lo que significa que podrían observar el sol directamente por encima durante el tiempo que pasaba sobre su latitud. Esto sucedía dos veces al año, en tiempos iguales alrededor del día del solsticio. El respeto profundo a los cuatro momentos de la rotación de Madre Tierra al Sol corona estos eventos; dos Equinoccios y dos Solsticios, momentos en que la Luz Solar impacta a Madre Terra y toda la vida en este planeta.

Los mayas podían determinar fácilmente estas fechas, porque en el mediodía local, no había sombra. Las observaciones del paso por el cenit son posibles solamente en las zonas tropicales y eran absolutamente desconocidas por los conquistadores españoles que descendieron sobre la península de Yucatán en el decimosexto siglo. Los mayas tenían un dios que representaba dicha posición del sol, llamado el dios del salto. Acaso este salto corresponde al salto cuántico previsto por la física cuántica, pensadores, filósofos, en todas las épocas de nuestro devenir histórico. Evidentemente el Sol es dador de vida, es el astro central que irradia a nuestro Sistema Solar, y gira simultáneamente alrededor del Sol Alcyon y de nuestra hermosa Vía Láctea.

Venus era el objeto astronómico de mayor interés. Quizá lo conocían mejor que cualquier otra civilización que no perteneciera a Mesoamérica. Pensaron que era más importante que el sol. Lo miraron cuidadosamente mientras se movía a través de sus estaciones y se dieron cuenta que tardaba 584 días en coincidir la Tierra y Venus en la misma posición con respecto al Sol. Además, se fijaron que transcurría cerca de 2922 días para que la Tierra, Venus, el Sol y las estrellas coincidieran. En este sentido, contemplaremos además de Venus, a la Lubna, Júpiter en perfecta armonía cósmica y corona la escena la majestad de la Constelación de las Pleyades, la cola de la serpiente de luz de los Mayas.

Los Mayas hicieron observaciones diarias en Venus, el cual tenía un efecto psicológico sobre los Mayas y otras culturas de Mesoamérica. Se ha demostrado que medían el tiempo de algunas de sus guerras basándose en los puntos inmóviles de Venus y de Júpiter. Hacían sacrificios humanos después de la conjunción superior, cuando Venus estaba en su magnitud más débil porque temían más el primer orto heliaco después de la conjunción inferior.

En el códice de Dresde, los Mayas tenían un calendario que exhibía el ciclo completo de Venus. Contaron cinco sistemas de 584 días, 2.920 días en total u 8 años aproximadamente, y cada 5 repeticiones de Venus completaban un ciclo.

Los Mayas pensaban que evidentemente no era más que un trozo sobre el Sol y lo observaron hasta alcanzar una trayectoria fuera de la eclíptica. Observaron la variación de su trayectoria a lo largo del año por el horizonte. En Chichen Itzá, durante la puesta del Sol, la serpiente de la estrella se levanta encima del lado de la escalera de la pirámide llamada El Castillo en el día del equinoccio de primavera y de otoño. Los Mayas no solo conocían los extremos del Sol en los solsticios, sino también los equinoccios en que el sol parecía salir justo al este o justo en el oeste. Las observaciones de la eclíptica deben haber sido una porción importante de la observación solar maya.



Los Mayas tenían un componente lunar en sus inscripciones del calendario. Después de obtener la información sobre las fechas de los calendarios mayas, las inscripciones típicas mayas contienen un cómputo lunar. La cuenta lunar se basaba en 29 o 30 días. El período sinódico lunar consta de aproximadamente 29,5 días, así que alternando su cuenta entre estos dos números la luna también fue introducida cuidadosamente en la secuencia del calendario. El conocimiento lunar también era importante para ellos porque permitía hacer predicciones de eclipses: un almanaque para predecirlos está contenido en el Códice de Dresde.

Los Mayas retrataron la eclíptica en sus ilustraciones como una serpiente de dos direcciones. La eclíptica es la trayectoria del Sol en el cielo marcada por un grupo de constelaciones fijas de estrellas. Aquí la Luna y los planetas pueden verse porque están limitados, como la Tierra, por el Sol. Las constelaciones en la eclíptica también se llaman constelaciones del zodiaco. No se sabe exactamente cuáles fueron las constelaciones fijas en la eclíptica vista por los mayas, pero hay una cierta idea del orden en algunas partes del cielo. Se sabe que había un escorpión, que comparamos con nuestra propia constelación de Escorpio, pero con la diferencia de que sus pinzas coincidían con la actual constelación de Libra. También se ha encontrado que Géminis aparecía en la cultura maya como un cerdo o un pecarí, (un animal de la familia del cerdo). Otras constelaciones en la eclíptica eran identificadas como un jaguar, una serpiente, un palo, una tortuga o un monstruo del xoc, es decir, un tiburón o monstruo del mar. Las Pléyades eran vistas como la cola de una serpiente de cascabel que se llamaba "Tz'ab."



Los reyes Mayas midieron el tiempo de sus rituales de accesión en consonancia con las estrellas y la Vía Láctea. Celebraron reuniones del k'atun aproximadamente cada veinte años. Al final del período del k'atun, una de las reglas de los mayas era levantar una figura, llamado árbol de piedra, para conmemorar el acontecimiento. En la figura de piedra se representaban la hora de estas ceremonias e iban vestidas con los trajes que contenían los símbolos asociados al árbol del mundo. En sus sombreros llevaban el pájaro principal, Itzam Ye, y en sus brazos sostenían una barra ceremonial que representaba a la serpiente de dos direcciones de la eclíptica. Usando los elementos del traje del árbol del mundo la regla de los mayas estaba ligada al cielo, a los dioses y a ese ingrediente esencial, la vida. Además, se ha encontrado que cuando la reunión del k'atun coincidía con ciertas posiciones planetarias, los mayas iban a la guerra para obtener prisioneros. La cosmología maya era una filosofía viva y religiosa que impregnó sus vidas a un modo que puede parecer excesivo para la gente moderna. Ellos eran observadores astutos, sensibles a la naturaleza cíclica del sol, de la luna y de los planetas.

Disfrutemos este domingo y lunes esta triple conjunción de la Luna, Venus y Júpiter y quizás si tienes suerte podrás divisar a las Pleyades contemplando enamoradas como la Luz asciende en el horizonte y nos señala que el Ciclo aperturado de Luz es ya realidad para la humanidad. Pasarán muchos años antes de que se vuelva a repetir este acontecimiento celestial, pero de ninguna forma será igual a esta, cada triple conjunción es única en su esencia y su destino. La Luna, siempre espectacular con prismáticos, mostrará con nitidez su terminador, que es «el hilo de luz que separa la zona iluminada de la de sombra», cortando la esfera. Y en cuanto a Venus, la mirada atenta descubrirá que tiene fase, como el satélite de la Tierra.

El universo no está vacío, hay líneas de energía por todo el espacio. Sabemos que el universo está compuesto de sólidos, luz, gas y ahora plasma, que se trenzan en cuerdas que actúan como poderosas líneas de transmisión sin ningún límite en la distancia a la que pueden operar. Por lo tanto, crean un entramado cósmico/ un sistema celestial de autopistas.

Por lo tanto, el 2012 nos da el regalo de sanaciones solares que penetran profundamente en las células de la humanidad, eliminando todo lo que se interpone en el camino del siguiente peldaño en la escalera de ascensión de la humanidad. A medida que estas partículas solares entren en las partes de su corazón y su cuerpo, recuerden que para llegar a ser un Príncipe primero hay que eliminar todos los fragmentos de la vida anterior en la que uno fue un mendigo. La penetración solar es necesaria para pasar de la estasis a la plenitud de una liberación sanadora. Verse a uno mismo completamente sano sin necesidad de aprender de la enfermedad, es el lugar en el que el Sol Real desea ver a sus ciudadanos. Abrazos del Corazón amados lectores del ciberespacio. Dios los bendiga e ilumine zonas hasta ahora dormidas en vuestros corazones.

viernes, 23 de marzo de 2012

El Espíritu Transmuta y Trasciende Tiempo Espacio

Estamos presenciando una intensa actividad solar como erupciones, eyecciones, filamentos y hasta tornados solares. El científico y biofísico alemán Dieter Broers ha explicado que las erupciones solares pueden influenciar todas las respuestas psico-fisiológicas (mental-emotivo-físico), y por lo tanto nuestro comportamiento, porque también actúan sobre el sistema nervioso central y sobre todas las actividades del cerebro.


Son diferentes los científicos que declaran que las alteraciones del campo magnético de la Tierra provocadas por las tempestades solares pueden alterar nuestra percepción de la realidad, a empezar de la cognición de tiempo y espacio. Antes de 1905, año en que Einstein publicó su teoría de la relatividad especial, la gente creía (y muchos siguen creyendo) que el espacio y el tiempo eran como Isaac Newton lo había demostrado en el siglo 17. El espacio era estático e inmutable, un marco en donde se desarrollaba el gran drama cósmico. El tiempo era un misterio.

El Espacio y Tiempo Absolutos de Newton eran referenciales de lugar y de instante para cualquier cuerpo. Con la Relatividad Especial, el límite de la velocidad de la luz (Postulado) originó nuevas concepciones en la geo-metría (medida de espacio) y en la crono-metría (medida de tiempo), es decir, en la métrica de la espacialidad y de la temporalidad. La Teoría de la Relatividad Especial no modificó los referenciales de lugares y de tiempo (el Espacio y Tiempo Absolutos newtonianos) en tanto que estructura soporte donde ocurre el movimiento de los cuerpos. Sólo afectó a las medidas de reglas y relojes en movimiento uniforme (no acelerado).

En la Relatividad Especial, materia y energía son equivalentes y transmutables la una en la otra y viceversa. Esto constituyó una revolución intelectual incalculable: el ser (la cosa) aristotélico ya no era radicalmente existente; pues la máxima: “donde no hay, no puede aparecer ser” fue puesta en cuestión. Los aceleradores de partículas se han encargado de dar la razón a Einstein al obtenerse experimentalmente pares de partículas-antipartículas a partir de energía. De igual forma, la propiedad newtoniana cantidad de materia o masa inercial se tambaleó; de propiedad caracterizadora de un cuerpo pasó a ser una mera propiedad dependiente del movimiento. La masa inercial se transformó también en un concepto relativo, los cuerpos que viajan rápidamente aumentan, sorprendentemente, de masa (o energía).


Los cambios en la Tierra están a su vez fuertemente influenciados por los cambios en el Sol. El incremento de la actividad solar ha sido espectacular en los últimos años. Las tormentas solares se han disparado en intensidad y en número, hasta tal punto que son responsables de algunos de los movimientos internos del planeta que están causando desastres naturales (otros, personalmente, sigo creyendo que son provocados, pero eso es opinión para otra entrada otro día).

Lo graciosos es que si hay menos tormentas solares que deconstumbre, los rayos cosmicos del centro de la glaxia nos afentaran más en la tierra, esto significa mas tormentas electricas y truenos y relampagos, lluvias y tornados. Toda la actividad atmosferica y cosmica es es un reflejo de nuestra cuerpo y mente, y viceversa claro…
ADN y fotones: Luz de la evolución: la Conciencia Solar

La energía vital solar genera frecuencias y la energía de la luz traen a nuestro planeta son captados por el ADN. El ADN tiene entre sus funciones decodificar esta información es decir, evolucionar, según lleguen las directrices evolutivas desde el Sol. A medida que el código de la información nos llega, se van produciendo cambios paulatinos en nosotros. El “despertar” o expansión de la conciencia es la respuesta a la nueva energía que llega desde el sistema solar, y es un proceso que no tiene marcha atrás, una vez que lo has decidido, ya que la libre voluntad es la que inicia este proceso de transformación. Hacer que sea consciente esta evolución es despertar, y deja de ser inconsciente y al ser consciente pasas el horizonte de sucesos de nuestro centro individual de energía o nucleo de la singularidad electromagnetica del corazón.

Los científicos rusos están seguros que dentro de las estrellas podría haber agujeros de gusano que se conectan a partes distantes del universo, atajos que literalmente curvan el espacio-tiempo. Como si el centro de una estrella fuera un portal espacial, atravesando ese vórtice nuclear(esos ojos de luz) hacia lugares remotos que de otra forma –bajo el rigor de la física clásica- difícilmente se podrían salvar en distancia.

Los agujeros de gusano son una especie de atajos que conectan partes distantes del universo, que existen teóricamente ofreciendo soluciones matemáticas estables a las ecuaciones de la relatividad, de forma similar a los agujeros negros (los cuales también se ha teorizado contienen agujeros de gusano).

Esto ya lo explicó el gran Nassim Haramein en su famosa conferencia del 2003. Todo son agujeros negros y blancos. Todo sucede a escala fractal. En los planetas hay también portales: son como los enlaces de hipertexto de internet.

En el centro de cada cosa está la singularidad. Incluso en la cavidad que hay en el centro de nuestro corazón hay un hueco que podría albergar nuestra singularidad, hacia el infinito.
Y cada límite es un horizonte de sucesos: átomos, células, piel, campo electromagnético…

Actividad Solar Luminosa detectada por la “cyberesfera”, es una parte de nuestra vida en la era industrial que nos sirve para explorar el espacio exterior del cosmos y darnos cuenta de que es nuestro interior. Nosotros sentimos la energía del sol, solo hay que afinar los sentidos interiores.
Lo que estamos observando en el espacio exterior es también nuestra estructura interna de energía.
La consciencia solar es libre de ego y es el foco de la transformación de la realidad física.


Pierre Teilhard de Chardin fue un jesuita francés, antropólogo y científico, que en su momento entró en conflicto con la Iglesia Católica, debido a sus ideas originales, novedosas y provocativas. Algunos lo criticaron por presentar una peligrosa cercanía con el panteísmo.

Teilhard trató de combinar la fe católica con la ciencia más avanzada. Él afirma que de la materia surgió la vida y posteriormente la vida evolucionó hasta la aparición de la conciencia y con el surgimiento del hombre, la conciencia auto reflexiva.

En la mesa se habló del principio antrópico, según el cual este universo parecería hecho para nosotros; pero ¿podemos pensar realmente que el mismo fue diseñado para nosotros? Teilhard intenta en su obra conciliar el proceso ciego de la evolución de la materia con la creencia católica en la intervención divina en el universo.

Teilhard de Chardin nos dice que la vida es expansiva y, una vez alcanzada la conciencia, ésta también lo es. Por esta razón, estamos actualmente observando la creación de la noosfera, una esfera de conciencia que esta englobando el planeta.

La ciencia actual ha encontrado que el universo nació hace unos 13,700 millones de años, en el llamado Big Bang. El jesuita Teilhard nos lleva con sus ideas hasta el final, a lo que él llama punto Omega en el que el universo entero estará unido y pleno de conciencia. Parecería que para él, en la encarnación de Jesús se encuentra el punto medio entre el alfa y el omega.


Todo cuanto existe se transforma constantemente, evoluciona. El Universo entero, nos dice Teilhard, se halla sujeto a un devenir. La vida tiene un sentido. Nacemos, crecemos y morimos en el seno de una corriente cósmica que nos arrastra irreversiblemente hacia el Espíritu, hacia estados de más conciencia y más libertad.




La Evolución es la expresión visible en el espacio-tiempo de una síntesis creadora, eterna y continua. Crear no es sacar algo de la nada. Crear es organizar, sintetizar, hacer brotar de elementos simples algo nuevo y más complejo. La Evolución no es creadora; es la Creación la que es evolutiva. La Creación se realiza al unir. La unión verdadera no se obtiene más que al crear.

Para comprender la hipótesis de la Unión Creadora, es necesario que imaginemos al Todo como un conjunto orgánico de estructura esférica.

En el centro, un Núcleo de energía muy especial (energía radial, psíquica, Espíritu)... una dimensión trascendente de Ser, personal y conciente, cuya razón de existir consiste en crear, unir, atraer hacia sí lo que esta disperso. Este Centro Absoluto de Unidad y Perfección es el Dios de Teilhard de Chardin, el Punto Omega, que no sólo es causa de la realidad, sino sentido de esa realidad.

En las antípodas de este Centro, su campo de fuerza (su radiación, su reflejo) se hace más y más difuso, hasta que se “pulveriza” y forma alrededor del Núcleo un círculo de energía diferente (energía física, tangencial, material). Por hallarse fuera de la Unidad del Ser, en el extremo opuesto, Teilhard le da el nombre de lo Múltiple, la Pluralidad, el No-Ser.

Sin embargo, entre Espíritu y Materia, entre lo Uno y lo Múltiple, entre el Centro y su Circunferencia, no hay antinomia alguna.

Espíritu y Materia son dos facetas distintas, dos sentidos de la misma Realidad.

Todo esta hecho de Espíritu-Materia: este es el tejido bifaz del Universo. El Espíritu da cohesión, consistencia y movimiento a la Materia; es energía radial, centro, interior de las cosas, esencia , conciencia. La Materia proporciona el cuerpo, la forma, la envoltura, la cápsula; es energía tangencial, circunferencia, exterior de las cosas, complejidad. En sí mismo, lo Múltiple es incapaz de agruparse, de progresar en el Ser; su propiedad es la de la dispersión, el no-movimiento, la no-acción.

La Materia es principio de desagregación, el Espíritu, principio de unión, de acción. No hay unión sin Espíritu, ni Espíritu sin unión.

La nada, entendida como ausencia total de energía, no existe. Desde siempre ha existido esta energía material que no se crea, ni se destruye, pero que sí es transformable, unificable.

Para atraer hacia Él lo disperso y poder unificarlo, redimirlo, Omega encarnó su potencia creadora en lo Múltiple, en un acto de Creación-Encarnación-Redención.

La materia primitiva sufrió cambios. De un caos inicial de radiación térmica indiferenciada surgieron los primeros corpúsculos elementales: electrones, protones, neutrones, que formaron átomos. Se liberaron enormes cantidades de hidrógeno, cuyos átomos de unieron para formar helio y todos los demás elementos que hoy conocemos. La evolución giró en un torbellino de estrellas y galaxias.

Este habría sido el origen del Universo, de la Cosmogénesis, hace aproximadamente 10 ó 12 billones de años. Este es el principio de la Unión Creadora y del Tiempo, entendido no sólo como duración, sino como tendencia, como realidad orgánica y convergente. Desde nuestro punto de vista y a partir de nuestra realidad existencial, este movimiento de centración y convergencia es considerado en un plano ascendente, adopta una forma cónica cuyo vértice es Omega.

Para Teilhard de Chardin, la síntesis evolutiva tiene un pulso, un ritmo de desarrollo dialéctico. La primera fase es de divergencia (surgimiento y expansión de una multiplicidad de elementos), la segunda, de convergencia (selección y unificación de los elementos), y la tercera, de emergencia (el salto cualitativo, la aparición de lo totalmente nuevo cuando se llega a un punto crítico de desarrollo).

Este ritmo, que se repite continuamente, es observable a cualquier nivel del plano existencial; cósmico, biológico, psíquico, social, familiar o personal.

En este momento, la humanidad se prepara para un salto cuántico sin precedentes en nuestros registros históricos. Hemos completado un ciclo, el ciclo de todos los ciclos con la vuelta de nuestro Sistema Solar a la Vía Láctea. Cada 26 mil millones de años llegamos al punto Omega, el Omega de todos los tiempos, o del tiempo espacio. Un proceso a la par del Universo percibe nuestro Espíritu volvemos a la fuente original y nos fusionamos con la expansión del Universo. Nuestro Sol acelera este proceso impregnando nuestra Magnetósfera de rayos cósmicos que comunican a nuestro ADN el despertar de codex dormidos por largo tiempo. La Luz ilumina nuetro presente y futuro de forma magistral. Estaré comentando sobre este tema en el próximo artículo para la semana entrante. Abrazos del Corazón mis amados lectores cuánticos.

jueves, 15 de marzo de 2012

Venus y las eyecciones solares

Venus es el segundo planeta del Sistema Solar en orden de distancia desde el Sol, y el tercero en cuanto a tamaño, de menor a mayor. Recibe su nombre en honor a Venus, la diosa romana del amor. Se trata de un planeta de tipo rocoso y terrestre, llamado con frecuencia el planeta hermano de la Tierra, ya que ambos son similares en cuanto a tamaño, masa y composición, aunque totalmente diferentes en cuestiones térmicas y atmosféricas.

Al encontrarse Venus más cercano al Sol que la Tierra, siempre se puede encontrar, aproximadamente, en la misma dirección del Sol (su mayor elongación es de 47,8°), por lo que desde la Tierra se puede ver sólo unas cuantas horas antes del orto, en unos meses del año, o después del ocaso, en el resto del año. A pesar de ello, cuando Venus es más brillante, puede ser visto durante el día, siendo uno de los tres únicos cuerpos celestes que pueden ser vistos de día a simple vista, además de la Luna y el Sol. Venus es normalmente conocido como la estrella de la mañana (Lucero del Alba) o la estrella de la tarde (Lucero Vespertino) y, cuando es visible en el cielo nocturno, es el segundo objeto más brillante del firmamento, tras la Luna.


Venus es el planeta (Estrella) que rige los cambios de ciclo que traen la transición de la oscuridad a la luz por medio del velo de ISIS.El velo de Isis no es Uno sino TRES Velos en UNO; en donde Cada Velo está relacionado con una de las tres trinidades.

Cada velo representa los limites dimensionales entre un plano a otro de consciencia, es un portal dimensional entre la vertical y la horizontal, entre la rueda chica y la rueda grande.

La última trinidad nos anuncia el cambio de ruedas que nos lleva directo de la tercera a la cuarta dimensión. El velo de Isis es una manifestación de varios procesos alquímicos que conllevan a que lo femenino sea igual a lo masculino y lo masculino sea igual a lo femenino.

Esto es, la unidad de las energías duales del alma en una sola consciencia de luz, en donde esa consciencia es Venus del alba (consciencia interna) y Venus del atardecer (consciencia externa).

Cada velo de Isis es un paso a la ascensión, es un nuevo renacer del UNO dentro de la trinidad. Para esto es necesario unir las dos Venus en una sola estrella de Luz. En donde Venus es el UNO dentro de la trinidad. Es decir, el alma que permanece separada y atrapada dentro del mundo mental, correspondiente al plano horizontal del mundo de manifestación física, (mundo de las formas) debe ser liberada para volver al UNO INDIVISIBLE en la consciencia de UNIDAD.

Para los Mayas, los ciclos de Venus y las Pléyades eran algo importante, el ciclo de Venus alrededor del sol es de 225 días. Cada 4 años la conjunción del sol con Venus ocurre en el signo de Géminis Pero los eclipses de Venus son aun más importantes sobre todo cuando Venus y las pléyades se unen. El ultimo eclipse de “ Venus “, ocurrió el 8 de Junio del 2004.

Todo en el universo tiene ciclos. Unos cortos y unos largos. Así lo entendieron los Mayas.

Este Eclipse de Venus del 2004 soltó energías muy poderosas para armonizar las fuerzas masculinas o patriarcales del Sol con las amorosas energías asociadas con Venus. Muchos pueblos indígenas, consideran los ocho años entre estas dos fechas (2004-2012) como una puerta evolutiva o periodo de gestación para la liberación de nuevas ideas y cambios del mundo. Fechas potenciales de aniversario que podrían activar otros eventos en la Tierra.

El fin de ciclo a que se refieren los Mayas según mi opinión no tiene que ver con el fin del mundo, sino con el inicio de un nuevo ciclo evolutivo de la tierra, y solo nos advierte según los eventos que ya estamos viviendo de que debemos cuidar nuestro planeta y sobre todo el agua que es vital para la vida humana.


Un tránsito es el paso de un planeta o de cualquier otro astro por delante del Sol. De los planetas del Sistema Solar, únicamente Mercurio y Venus, por encontrarse más cercanos al Sol que La Tierra, pueden transitar por delante del Sol. La Luna también puede transitar por delante del Sol y en ese caso se produce un eclipse de Sol.

Durante la observación de un tránsito se deben distinguir algunos momentos remarcables:

El Contacto I, o entrada externa, es el instante en el que el disco del planeta es tangente exterior con el Sol.
El Contacto II, o entrada interna, se da cuando el planeta es tangente interiormente al Sol. Entonces se puede ver por primera vez todo el disco del planeta.
Durante las horas siguientes Venus atraviesa el disco solar a una velocidad aproximada de 4 minutos de arco por hora.
La Culminación del tránsito es el instante de mínima separación angular entre Venus y el Sol para un observador geocéntrico.
El Contaco III, o salida interna, es el instante en el que el disco del planeta es tangente internamente al Sol pero por el lado opuesto al Contacto I.
El Contacto IV, o salida externa, es el instante en el que el disco del planeta es exteriormente tangente al Sol pero por el lado opuesto al Contacto II. El planeta ya no se ve, y el tránsito ha terminado.

En la siguiente figura se puede ver la trayectoria de los tránsitos (2004-2012) para un observador geocéntrico.


Este año, el tránsito de Venus frente al Sol ocurrirá el 6 de junio de 2012. Se completa un ciclo sinódico de Venus que conforma una estrella de cinco puntas en el cosmos. Esto ha sido sucesivo desde el año 2004, y completa su ángulo frente al Sol nuevamente.

Todas las alineaciones y eventos astronómicos tienen una influencia directa en la Conciencia de la humanidad pero Venus en particular es quien ha "Destilado" la Energía/Consciencia proveniente de nuestro Sol transformándola en el Amor Incondicional Femenino, El Amor de la Madre fundida con el Padre, y enviando esta Energía/Consciencia hacia la Tierra.

La Energía/Consciencia de Venus es El Amor Incondicional, es la Conciencia del Cristo.

Recordemos que todos los Calendarios Sagrados Mesoamericanos están basados en los "Ciclos Sinódicos" de Venus.

Venus es “El Cargador De Los Tiempos; Venus es “La Estrella que Despierta a la Tierra” según los Mayas; Venus (Quetzalcoatl) junto con la Mujer Serpiente (Cihuacoatl) son quienes presagian el Final e inicio de los Ciclos.

Venus es quien ha tejido junto con el Sol y la Tierra, y desde luego con la influencia del resto de los planetas, la Conciencia del Amor Incondicional en la Tierra al Confeccionar en su ir y venir, cada ocho años, las Estrellas de la Evolución Humana (Consciencia Cristica, Pentagrama, Estrellas de 5 puntas).


Durante la mañana del 16 de enero (a las 0400 UT), las manchas solares 1401 y 1402 estallaron produciendo una llamarada solar de clase C6 y una brillante eyección de masa coronal que impactó directamente, contra el planeta Venus, arrancándole una pequeña parte de su atmósfera.



No se trata de una erupción solar excesivamente fuerte, sino de una de intensidad media. Según cómo sea de potente su pico de emisión de rayos X (medido en Watios por metro cuadrado), las erupciones solares se clasifican con las letras A, B, C, M o X (siendo X las más potentes). Cada letra, además, va seguida por un número del 1 al 9.

Sin embargo, y a pesar de que la llamarada no fue especialmente intensa, la inmensa nube de ardiente radiación y materia solar (la eyección de masa coronal o CME) embistió de lleno al planeta vecino, según la trayectoria calculada por los expertos del Laboratorio de Clima Espacial Goddard.
Sorprendentemente, Venus reaccionó y desplegó una hermosa llamarada Venusina como respuesta al Sol, esta reacción no era esperada por astrónomos y científicos que siguen en detalle la erupciones del Sol que ha estado muy intenso este 2012.
Quiere decir entonces que Venus despierta?, tal y como lo señalan antiguas profecías.

El desarrollo de la Consciencia y nuestra capacidad de conectarnos con el Universo están vinculadas a los tránsitos de Venus y su danza frente al Sol. Las eyecciones de masa coronaria del Sol, las cuales han ido incrementándose tienen su impacto en el ADN de toda la vida en la Tierra, estamos ligados a la radiación electromagnética que nos permite resonar con Madre Tierra y el Universo. La resonancia Shumman permite comprender este proceso medido en HZ, la mente humana tiene un punto óptimo para recibir información que es en los 13HZ o estado Alfa, es la sintonía con la Tierra y con el Universo. De alguna forma sincronizada, estos tiempos están sincronizados con frecuencias, vibración, eyecciones, fractalidad y evolución cósmica. Evidentemente es antes la energía que la particula esto ha quedado claro con el reciente descubrimiento de como los neutrinos pueden viajar más rápido que la Luz. La radiofrecuencia diferencial cuántica esta dando explicaciones en este campo.
Seguiremos ahondando en este tema en el próximo artículo. Saludos cuánticos a mis entrañables lectores.

viernes, 13 de enero de 2012

El número "PHI" y el Pentagrama



El número “Phi”, “Divina Proporción” y la interrelación con el pentáculo o pentagrama, las líneas que lo representan se dividen automáticamente en segmentos y la razón de todos ellos equivale a 1,618, es decir, “Phi”. Por esto, el pentáculo se ha convertido en el símbolo histórico por antonomasia de la “Divina Proporción”, signo de la belleza y la armonía ligado a la Diosa y la divinidad femenina.

Vaya por adelantado que los símbolos siempre han acompañado a la humanidad, desde los tiempos más remotos hasta la actualidad. Su intenso uso no debe ocultar, sin embargo, que cuentan con la importante dificultad de su interpretación. De hecho, pretender mostrar a alguien lo que un determinado símbolo significa es tanto como aspirar a enseñarle que debería sentir al escuchar una sinfonía o al leer un poema. En última instancia, un símbolo representa algo diferente para cada uno. Con todo, los símbolos han desempeñado históricamente y juegan hoy un notable papel.




Entre los distintos símbolos heredados de antiquísimas culturas, el pentáculo merece una especial atención. Muy anterior al cristianismo y a la mayoría de las religiones, se encuentra directamente enlazado con el culto a la Naturaleza y el principio hermético de género. Proviene de una época en la que la humanidad dividía el mundo en dos grandes mitades: la femenina y la masculina. Sus dioses y diosas actuaban para mantener el equilibrio de poder. Si se alcanzaba el equilibrio entre lo masculino y lo femenino -el “yin” y el “yang”-, la armonía reinaba en el mundo; en caso contrario, dominaba el caos. En este contexto, el pentáculo representa a la diosa del amor sexual femenino y, por lo mismo, la mitad femenina de todas las cosas, esto es, la “divinidad femenina” o “venus divina” estudiada como concepto por los historiadores de la religión.

Para entenderlo mejor, hay que tener en cuenta que, hace miles de años, el ser humano creía en el orden divino de la Naturaleza. Por ello, el planeta Venus y la diosa de igual nombre conformaban una identidad. La diosa Venus -denominada, igualmente, La Estrella de Oriente, Ishtar, Astarte,...- ocupaba, así, un lugar en la bóveda celeste y estaba ligada al gran poder femenino y sus vínculos con la Naturaleza y la Madre Tierra.




La elección del pentáculo para denotar ese poder y tales vínculos no es fruto de la casualidad. Se basa en la estrecha asociación gráfica existente entre el signo y el planeta: Venus, en su desplazamiento cósmico, traza, precisamente, un pentáculo imperfecto cada ocho años. Los astrónomos y sabios de la antigüedad conocieron este hecho y convirtieron a Venus y su pentáculo en símbolos de perfección y belleza y síntesis de las propiedades cíclicas del amor sexual.

Por otra parte, los orígenes y el verdadero significado del pentáculo son completamente ajenos a su utilización en ritos satánicos. Esta circunstancia es consecuencia de la distorsión sobre sus connotaciones a lo largo de los siglos. Distorsión en absoluto casual y motivada, en lo fundamental, en el empeño que la Iglesia católica en borrar y desprestigiar todo los vestigios de las creencias que la precedieron. Desde su nacimiento, la Iglesia romana se marcó la estrategia de relacionar con el mal la globalidad de los signos y dioses y diosas antiguos, diluyendo sus fidedignas referencias. Fue así como se alteró el significado del pentáculo, del mismo modo, por poner otro ejemplo, que el famoso tridente de Poseidón se transfiguró en atributo del demonio.

A este respecto, resulta curioso constatar como también el término “pagano” se usa hoy frecuentemente con relación tanto al ateísmo como a prácticas satánicas. Mas tampoco se corresponde con la procedencia de la palabra, que proviene del latín “paganus” y cuyo tenor literal es “habitante del campo”. Una condición que, entre otras cosas, estaba ligada al mantenimiento de los antiguos cultos rurales relacionados con la naturaleza y extraños al apostolado acometido por los católicos. Por ello, la Iglesia los trataba con desprecio, lo que también tuvo su reflejo lingüístico en el uso peyorativo de la expresión villano -habitante de la villa, del núcleo rural-.

En la cultura moderna han desaparecido casi la totalidad de las asociaciones entre Venus y la unión masculino-femenina. Pero no todas. Valga como botón de muestra la palabra venéreo. O el plazo -cada cuatro años- de celebración de las Olimpiadas, un tributo de la antigua Grecia a la magia de Venus y a su ciclo cósmico. Aún más, el pentáculo estuvo a punto de convertirse en el emblema oficial olímpico, pero fue sustituido por un círculo (aro), al entender los que tomaron la decisión que refleja mejor el espíritu olímpico de unión y armonía. La idea inicial fue ir añadiendo un nuevo aro por cada nueva edición de las olimpiadas. No obstante, el influjo del pentáculo y sus cinco puntas volvió a manifestarse cuando se abandonó este criterio y se adoptó el famoso emblema de los cinco anillos.Hasta la próxima semana y Feliz Nuevo Ciclo Cósmico para todos....