Mostrando entradas con la etiqueta Constelación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Constelación. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de octubre de 2013

CUADRATURA URANO-PLUTÓN

El 1 de noviembre de 2013 la cuadratura Urano-Plutón estará exacta nuevamente, planetas lentos en sus órbitas y que se relacionan con los cambios sociales a escala global. Plutón se encuentra transitando por Capricornio y se le asocia a la transmutación. Por su parte, Urano en Aries tiene que ver con los cambios sociales de forma brusca e impredecible. Capricornio y Aries son signos Cardinales, energía renovadora en todos los ámbitos de la sociedad. La posición en cuadratura de estos planetas es un aspecto difícil, dinámico y de alta tensión, que se refleja potencialmente en la economía global y la política como elementos que definen ahora a la sociedad del siglo XXI.


Su primer contacto fue en junio de 2012 como marcador de los acontecimientos que en política y economía internacional se observan, una crisis profunda en el sistema social con modelos obsoletos que han quedado atrás frente a las exigencias de cambio que la humanidad expande en todos los continentes, libertad y autodeterminación como raza consciente y en vía de transformación.

El segundo momento exacto de la cuadratura fue en septiembre de 2012, con graves repercusiones en Grecia,  Egipto, Siria y otros puntos de la geografía mundial, cuyos brotes de violencia coinciden en la exigencia de un cambio en las reglas de juego social, que permita mayor participación de los pueblos en la toma de decisiones que afectan el destino de sus regiones.

En mayo de 2013, se producía el tercer momento exacto de cuadratura entre Urano y Plutón, el conflicto con las instituciones  socio-políticas y económicas garantes del estatus quo se intensifica.  El banco del Vaticano es centro de la atención pública con importantes cambios como el nombramiento de Ernst Von Freyberg y otras reformas en cuanto al manejo de los fondos de esta organización. 

Llegamos a la próxima cuadratura, que será en noviembre, posterior al eclipse penumbral de Luna en Aries del 18 de octubre y precedente al eclipse híbrido de Sol en Escorpio el 3 de noviembre. Este intermedio entre eclipses le da a este momento exacto entre Urano y Plutón un carácter aun más dinámico de la energía que se estará generando para el último trimestre de 2013. Con una crisis importante en EEUU debido al cierre del Gobierno Federal y la proximidad de un posible Default si no se aprueba elevar el techo de la deuda, significa un rebote de la crisis a las principales economías del planeta como lo son Japón y China, los principales titulares de los bonos del Tesoro de los EEUU. 

Dentro de la carta de EEUU se observa la conjuncción de la cuadratura Urano-Plutón con Quirón que es el Curador Heridor, sana a través de profundas heridas. Tiempos muy fuertes para el pueblo norteamericano y un cambio profundo de sus estructuras a nivel político, social y económico. Urano gira los acontecimientos al revés y aporta un importante llamado a despertar. Con Plutón no hay medias tintas, es todo o nada, lo que necesita ocurrir entonces se manifiesta como un huracán. Cada lugar en el cual tenemos un apego en esta cultura mundial esta siendo detonado y muere como el ave fénix para su transformación, un proceso alquímico de adentro hacia afuera que va más allá de la comprensión humana.


Es una época para nada aburrida, hay mucho que hacer y afrontar, y cambios a todo nivel. Es un tiempo de utopías, libertad, conquista de derechos humanos, desobediencia civil, y ruptura del estatus establecido. Estamos atravesando un período de esos que hacen historia, de lo que los futuros libros de historia se referirán como una época convulsa, espectacular y dinámica que recordaremos.

La segunda década del siglo XXI, estará marcada en gran medida por la cuadratura Urano-Plutón, a la que aun le faltan otros momentos exacto hasta febrero de 2016, ella representa la rebeldía contra el Poder Mundial, bajo ciclos de Urano-Plutón, Jesús Cristo, marcó un importante cambio en la historia de la humanidad, otros hombres como Gandhi, Martín Luther King o Nelsón Mandela son manifestaciones de esta energía de transformación y regeneración que aportan Urano y Plutón. Antes y ahora, la historia conserva registros de importantes acontecimientos que son marcadores significativos de transformación, eso esta ocurriendo en éste momento, una transición celestial toca la puerta a la Consciencia.

Abrazos de Corazón apreciados lectores.


domingo, 13 de octubre de 2013

Los Anunnakis en la Mitología Sumeria (segunda parte)

El segundo hijo varón de Zeus nacido de la diosa Maya, fue Hermes patrón de los pastores, guardián de rebaños y manadas. Menos importante y poderoso que su hermano Apolo, Hermes estaba más cerca de los asuntos humanos; cualquier golpe de buena suerte se le atribuía a él. Como dador de cosas buenas, era el que se encargaba del comercio, patrón de mercaderes y viajeros. Pero su principal papel en la épica fue de Heraldo de Zeus.


El extenso culto minoico al toro, y algunos sellos cilíndricos se representa a éste como ser divino, acompañado por una cruz que, para algunos sería una estrella o un planeta no identificado. De allí, se ha conjeturado que el toro al que daban culto los minoicos no fuera una criatura terrestre común, sino un toro celestial, la constelación de Tauro, y la conmemoración de algunos sucesos ocurridos durante el equinoccio de primavera, el Sol apareció por esta constelación, alrededor del 4000 a.C.

La religión y las tradiciones griegas llegaron a tierra firme desde oriente Próximo, vía Asia Menor y las islas del Mediterráneo. Es ahí donde inserta las raíces su Panteón, es ahí donde hay que buscar los orígenes de los dioses griegos, y su relación astral con el número 12.

Conocida por los romanos como Venus, por los griegos como Afrodita, Astarte para los cananeos y los hebreos, Insthar o Eshdar para los asirios, babilonios, hititas y otros pueblos de la antiguedad, Inanna, Innin o Ninni, para los acadios y los sumerios, o por otros muchos apodos o epítetos, ella fue en todas las epocas la Diosa de la Guerra y la Diosa del Amor, una mujer feroz y hermosa que aún siendo nada más que la bisnieta de Anu, se ganó por sí misma y para sí misma un lugar importante entre los grandes Dioses del Cielo y la Tierra.


La lista de reyes sumerios dice que el primer soberano no divino de Uruk fue Meshkiaggasher hijo del dios Ütu a través de una madre humana. A él le sucedió su hijo Enrnerkar, un gran rey sumerio Inanna, por tanto era la tía abuela de Enmerkar, y no tuvo demasiadas dificultades para persuadir a su sobrino nieto de que ella debía ser la Diosa de Üruk, más que de la remota Aratta.

Una lista de dioses que se conserva en el Museo Británico, según Hans Schlobies, aclara que Ishkur era ciertamente un señor divino en tierras muy lejanas de Sumer y Acad. Revelan los textos sumerios que esto no fue un accidente. Parece ser que Enlil envió deliberadamente a su hijo menor para que se convirtiera en "deidad residente" en las tierras montañosas del norte y el oeste de Mesopotamia. Da la impresión de que la rivalidad original entre Enky y Enlil siguió adelante y se intensificó entre sus hijos, con ocasionales enfrentamientos entre hermanos. Un relato divino de Caín y Abel.

Algunas de estas batallas se llevaron en contra de una deidad llamada Kur, con toda probabilidad Ishkur/Adad. Esto podría explicar por qué Enlil estimó oportuno conceder a su hijo menor un lejano dominio, para mantenerlo al margen de las peligrosas batallas sucesorias.



Los que sostienen la tesis de los astronautas extraterrestres están considerando otras galaxias u estrellas distantes como su hogar. Para los sumerios, la noción de la "Morada Celeste" de los Dioses, era un lugar puro de una morada primigenia. Mientras que Enlil, Enky, y Ninhursag iban a la Tierra y hacian su hogar en ella, su padre Anu permanecía en la "Morada Celeste" como su soberanía. Existe además una lista de 21 parejas divinas de la Dinastía que precedieron a Anu en el "trono del lugar puro".


Anu reinaba en una corte extensa y de gran esplendor, así lo confirma el libro de Ezequiel, "un lugar con un jardín artificial recubierto por piedras preciosas". Allí residía Anu, con su consorte Antu, 83 descendientes, un primer Ministro, 3 Comandantes a cargo de Mu (las naves espaciales), 2 Comandantes de armas, 2 grandes Maestros del Conocimiento escrito, 1 ministro de Bolsa, 2 justicias Jefes, 2 que "impresionan con sonido", y 2 Escribas jefes con 5 Escribas asistentes.

Los Dioses del Cielo y la Tierra del Oriente Próximo, no sólo tenían su origen en los cielos, sino que también podían volver a la "Morada Celeste".


Varios textos mesopotámicos tratan del Apkallu, un término aca-dio que proviene del sumerio AB.GAL (grande que dirige) o (maestro que indica el camino). Gustav Guterbock determinó que estos eran hombres pájaros representados por "Águilas". Referencias que determinan que los Apkallu eran pilotos de las naves de los nefillin o Anunnakis.


El viaje de ida y vuelta era posible, tras decidir el establecimiento en Sumer de la Puerta de los Dioses (Babili), el líder de los dioses explicó:

"Cuando a la Fuente Originaria
a la asamblea ascendáis
habrá un sitio de descanso para la noche
para recibiros a todos
Cuando desde los Cielos
a la asamblea descendáis
habrá un sitio de descanso por la noche
para recibiros a todos"

La "Morada de los Dioses" según revela su legado no estaba en una lejana galaxia sino en nuestro propio Sistema Solar. Existe una representación de la Puerta de Anu en la Morada Celeste. Que viene a configurar el conocimiento en la antigüedad de un Sistema Celeste como el de nuestro Sol y sus planetas. La Puerta esta flanqueada por dos águilas, indicando que sus servicios son necesarios para llegar a la "Morada Celeste" el Globo Alado. El emblema de la Suprema Divinidad, corona la puerta. Esta flanqueado por los símbolos celestes del número 7 y el Creciente de la Luna, que representa quizás a Anu junto a Enlil y Enki.

Continuará...
Abrazos de Corazón apreciados lectores...


viernes, 13 de abril de 2012

La Cruz del Sur: La Chacana de la Cordillera de los Andes, magia ancestral

Crux (la Cruz), normalmente referida como la Cruz del Sur para contrastarla con la Cruz del Norte, es una de las más famosas constelaciones modernas a pesar de ser la más pequeña de las 88 que integran la esfera celeste; según los límites imaginarios impuestos por la Unión Astronómica Internacional (UAI) en 1930, esta constelación, con solo 68 grados cuadrados, cubre apenas 1/600 del cielo.

Es útil para la orientación ya que permite determinar el punto cardinal sur: prolongando cuatro veces y media en línea recta el eje principal de la cruz, partiendo de su estrella más brillante «Acrux», el «pie» de la Cruz, se llega al polo sur celeste, el punto alrededor del cual gira en forma aparente la bóveda del cielo.



La Cruz del Sur limita en tres de sus lados con la constelación Centaurus mientras que al sur lo hace con la de la Musca. Los griegos antiguos la crearon como parte de Centaurus, pero fue definida como un patrón estelar independiente en el siglo XVI, después de la expedición de Américo Vespucio a Sudamérica en 1501. Vespucio trazó un mapa tanto de las dos estrellas Alpha Centauri y Beta Centauri como de las estrellas de la Cruz.


En el Perú prehispánico, esta constelación fue de importancia capital para las civilizaciones que se desarrollaron en este territorio pues la chakana (representación andina de Crux, con forma de una cruz escalonada), que en el quechua clásico quiere decir algo así como «escalera de ascenso y descenso» o «puente hacia arriba y hacia abajo», unía simbólicamente al Kay Pacha (mundo terrenal) con el Hanan Pacha (mundo de los dioses) y el Uku Pacha (mundo de los muertos).



Dante Alighieri(1265-1321) en su obra "La Divina Comedia" dice: "...distinguí cuatro estrellas vistas por los primeros humanos...", esto, cuando salía del infierno e iba al purgatorio, se cree que se trataba de la Cruz del Sur, aunque la geografía de los tiempos del poeta no conocía tierra alguna desde donde se pudieren descubrir. La historia dice que el primer europeo que las observó fue Américo Vespuccio (1454-1512) según se lo escribió a Lorenzo de Pier Francisco de Médicis. Sin embargo, antes las pudo haber observado Marco Polo (1254-1324), el cual llegó hasta las islas de Java y de Madagascar en 1284, que aunque el no la nombra directamente, sí existe una descripción del filósofo y médico Pietro de Albano, a quien Polo, describió las estrellas que se encontraban al Sur del Ecuador. Cuando hace mención de la Cruz del Sur, dice que ésta es de modesta magnitud, pero, un dato más y muy interesante sobre Marco Polo, es que denotaba gran preocupación porque decía, según relata en su libro "El Libro de las Maravillas", que la estrella Tramontana (así llamada la estrella Polar) no se veía desde ésas latitudes, esto, hace muy posible, que se buscara una guía que la sustituyese para navegar en esas aguas, y la formación más llamativa, era indudablemente, la Cruz del Sur. Dante, a través de éste, se pudo haber enterado de la existencia de las cuatro estrellas. El decía que dichas estrellas sólo habían sido vistas por Adán y Eva, en su morada del paraíso terrestre, supuestamente situado en el Hemisferio Sur.


En la astronomía aborigen australiana, la Nebulosa Saco de Carbón y la Cruz del Sur marcan la cabeza del «Emú en el cielo» en varias culturas aborígenes.4 La cruz también es considerada la representación de un pósum sentado en un árbol y un símbolo de la deidad celestial Mirrabooka.

Para los maoríes, quienes la llaman Te Punga (el ancla), es la representación del ancla de la waka, o canoa, de Tama-rereti, simbolizada por la Vía Láctea.

En Samoa la constelación es llamada Sumu (pez ballesta) debido a su forma romboide.

En Tonga es llamada Toloa (pato). Simboliza a un pato volando hacia el sur con una de sus alas (δ Crucis) rota por una piedra lanzada por Ongo tangata (dos hombres), representados por α y β centauri.

En Indonesia y Malasia, es conocida como Buruj Pari (la constelación de la mantarraya).4 La etnia javanesa llama a esta constelación Gubug pèncèng (choza) o lumbung (el granero) debido a su forma.
En la antigua yiotisha, la cruz es llamada Trishanku




Ptolomeo (siglo II), conocía estas estrellas, y la Cruz figuraba como parte del grupo del Centaurus junto con Lupus (el Lobo), entre mediados y finales del siglo quinto a. C., la Eclíptica fue identificada en Babilonia y quizás también en Grecia. Los Babilonios fueron los que dividieron la Eclíptica en 12 partes del zodiaco. Durante el siglo II de nuestra era, el astrónomo egipcio Ptolomeo, catalogó información sobre 1022 estrellas (el Almagesto). No es ninguna sorpresa que solo incluya estrellas visibles desde la latitud de Alejandría (31,13,12N), donde vivió y escribió este científico y en esa época, Acrux (Alpha Crucis), se podía ver a 5 grados sobre el horizonte sur.


En los relatos de R. Lehmann-Nitsche, con la interpretación de una parte de la Vía Láctea como avestruz gigantesco visto desde el costado derecho. En este caso, el cuello del ave enorme, comienza en la región del Saco de Carbón y se extiende, transformándose en el cuerpo con alas llegando hasta la estrella Antares y la constelación de Ophiuchus, sigue bajando hasta la cola y la púa del Escorpión, la galaxia representa la pierna del ave fijada en plena fuga, aunque no hay relación de proporción el espesor de la Vía Láctea con las delgadas patas del avestruz.
En el Antiguo Testamento, cuando se hace referencia a la parte más protegida y más interior de una morada, donde se conservan las cosas más preciosas, es "penetralia".

Giovanni Schiaparelli, en "Astronomía en el Antiguo Testamento", hace referencia a esto, y al libro de Job, donde se alude a alguna brillante constelación entre las más australes de su horizonte. No es difícil de ubicar a qué constelación se hace referencia, ya que no son muchas en éstas latitudes las que están conformadas por estrellas que sean de elevada magnitud. Aquí, hay que hacer mención, a algo que ya hemos dicho, la precesión de los equinoccios, por lo cual, estas constelaciones, eran vistas en la época que se escribió ese texto desde Palestina (aproximadamente 32° latitud Norte).

A unos 20° sobre el horizonte, en el año 750 a. C. aproximadamente, sobre el horizonte austral, se veía la constelación designada con el nombre de "khadrê theman" o "Penetrales del Austro". Esta constelación, debería estar formada por las más ricas y bellas estrellas conocidas en nuestro cielo, entre las que se encuentran Canopus, Alpha y Beta del Centauro y las que componen la Cruz del Sur. Esta constelación, tenía que estar comprendida por la que hoy conocemos como la Nave de Argos, la cruz del Sur y el Centauro.

Es muy bella la descripción que hace Schiaparelli, y no puedo sustraerme a su textual descripción:

"...En los tiempos a que aludimos, pudieron los pastores y agricultores de Palestina contemplarla (ahora sin embargo ya no les sería posible) sobre el horizonte extremo meridional, bajo la apariencia de una luz intensa como de aurora austral sembrada de estrellas brillantes, y admirar un espectáculo, que hoy sólo puede ser visto por quien descienda hacia el Ecuador..."

Esta bellísima descripción, nos da una idea cabal de cómo se vería la Cruz del Sur sumida entre sus acompañantes, formando parte de la llamada "Penetrales del Austro".

Parece ser que los autores clásicos identificaban las estrellas de la Cruz como parte integrante del Centauro, la constelación que la rodea por tres lados. El erudito victoriano R. H. Allen apunta en su obra Los nombres de las estrellas que existió una tradición más antigua que aislaba la Cruz de las demás constelaciones. En el siglo XI d. C., el astrólogo árabe al-Biruni descubrió que desde 30º latitud norte en la India se podía ver una configuración estelar del sur, conocida como Sula: “La viga de la Crucifixión”. Allen sugiere que este dato podría darnos la clave para interpretar una referencia contenida en la Divina Comedia de Dante (principios del siglo XIV). Cuando entra en el Purgatorio por la entrada que se abre al hemisferio sur, Dante declara que “dispuesto a espiar / este extraño polo, recuerdo cuatro estrellas / las mismas que vieron los primeros hombres, y que desde entonces ningún vivo a vuelto a ver.” (Purgatorio, Canto 1:22-4). Las estrellas de la Cruz no pueden verse en la actualidad en el hemisferio norte. Los primeros hombres son los primeros cristianos, porque la Cruz era visible desde Jerusalén en la época de Cristo. Dante, que conocía los efectos de la precesión, se refiere a una era sin Dios tras la muerte de Cristo, cuando la Cruz empezó a desaparecer del cielo.




En el centro de Australia se dio el nombre de “pie de águila” a estas cuatro estrellas.

El artista e historiador maya Hunbatz Men explica el significado de la Cruz del Sur en este motivo:

“Una síntesis trascendental de la experiencia religiosa humana es inherente a la palabra te, Árbol Sagrado, que surgió de las palabras teol y teotl, los nombres de Dios, el Creador, en lengua maya y nahuatl. La mayoría de estas sagradas y veneradas palabras de los pueblos antiguos, simbolizadas por el Sagrado Árbol, fueron representadas en los jeroglíficos mayas por el símbolo ‘T '. Además, este símbolo representaba el aire, el viento, el aliento divino de Dios.”

En otras palabras, la puerta o ventana en forma de "T" simboliza el Árbol Sagrado en el Centro del Mundo (el eje del mundo) al que el espíritu del chamán puede subir. Además, funciona como el portal que guía al Gran Espíritu, a través del cual puede pasar el aliento de vida.

En numerosas culturas el tau se relacionaba al agua abundante o lluvia divina. Por ejemplo, Augustus Le Plongeon, uno de los primeros arqueólogos de los mayas, escribe que la forma de T equivalía a la Cruz, o la Cruz del Sur. Esta constelación aparece poco antes del comienzo de la estación lluviosa en el sur de México.

“Los antiguos astrónomos mayas habían observado que en cierto período del año, a comienzos de nuestro mes de mayo, que debe su nombre al de la diosa MAYA, la dama buena, la madre de los dioses, la “Cruz del Sur,” aparece totalmente perpendicular por encima de la línea del horizonte. Este es el porqué la iglesia católica celebra la fiesta de la exaltación de la Santa Cruz en el tercer día de ese mes, que se ha consagrado particularmente a la Madre de Dios, la Buena Señora, la virgen Ma-R-ia, o la diosa Isis antropomorfa según el Obispo Cyril de Alejandría.”

¿Es más que una coincidencia que el nombre de esta tribu mesoamericana sería el mismo que la palabra sánscrita para el halo de ilusión? La Diosa Madre Shakti, conocida aparte como la Divina Madre Devi, da nacimiento a todas las extraordinarias formas que nosotros percibimos equivocadamente como reales. La Reina Maya fue fecundada por un elefante blanco y como consecuencia dio nacimiento a Siddhartha Gautama, el Buda.

Es más, Maia fue la diosa griega de la primavera y la diosa romana de la tierra o del crecimiento. Su celebración de fertilidad es el 1 o el 15 de mayo. Ella también era la hermana mayor y la más luminosa estrella de las Pléyades. En la tierra de la tribu maya, el Sol junto con las Pléyades atraviesa el cenit durante el mes de mayo.




En Egipto, el Ankh, o la Cruz de Ansate, era la “llave para el Nilo” por la cual Osiris, el esposo de Isis, lograba sus anuales inundaciones ribereñas. La curva superior representa el útero, y la parte recta de abajo representa el canal de parto o el falo.

Es interesante apuntar que cuando Moisés se adentró en el desierto del Sinaí encontró a la tribu Midianita (también llamados Kenitas) llevando la forma de T en sus frentes. Esta señal que representaba a su dios de las tormentas (que traía el agua) y de la guerra (el trueno) después se volvió conocida como la “Marca de Yahweh”.




Mucho después, Jesús pudo bien haber sido crucificado en una Tau o Cruz de San Antonio en lugar de en la cruz latina que nosotros pensamos hoy, aunque esto probablemente se debatirá por siempre.

En su libro clásico “Atlantis: The Antediluvian World” (Atlántida: El Mundo Antediluviano), Ignatius Donnelly dice que el tau era un icono importante que significaba “la sabiduría oculta” para los mexicanos así como para los peruanos, los egipcios, fenicios, y caldeos. En general, fue el símbolo del rejuvenecimiento, la liberación del sufrimiento físico, la esperanza, la inmortalidad, y la unidad divina.




La cruz maya, un vestigio que integra polaridades complementarias en diversos niveles de significado. Inicialmente se reconoce como una cruz distinta al simbolismo que el cristianismo europeo inculco a los pueblos colonizados de mesoamérica, pues se compone de dos líneas, una horizontal y otra vertical, de igual proporción y que se cruzan en su centro. Esta armonía y equilibrio esta desproporcionada en el caso de la cruz cristiana. Por otra parte, en ella reconocemos una organización radial que segmenta el espacio en cuatro cuadrantes a partir del centro, lo que nos ilumina de inmediato sobre su dimensión espacial al generar puntos referenciales, que conocemos cotidianamente como los puntos cardinales. Sin embargo, eso no es todo lo que podemos esperar de una cultura como la Maya, caracterizada por sus complejos avances en el terreno de la medición del tiempo. Efectivamente, podemos encontrar referencias no sólo míticas, sino matemáticas Y SIMBÓLICAS, del orden alcanzado para establecer visiones temporales y, por supuesto calendarios, que se encuentran incluidos en este simple icono.

En esta dimensión de la especialidad de la cruz, se integra la temporalidad, la vida y la muerte; es pues un continuo de espacio-tiempo en donde transcurre la experiencia y la conciencia. El trabajo de José Arguelles (1993) sobre el factor Maya ha revelado algunas constantes implicadas en el calendario sagrado Maya, el Tzolkin, y a partir de una noción del tiempo estructurado a partir de 20 signos, uno por cada dia o Kin, y su cruzamiento con el numeral 13 (las 13 lunas). Arguelles encuentra correlaciones interesantes que pueden plasmarse en una disposición espacial y en códigos de colores para reconocer patrones a nivel del desarrollo de la historia del planeta y de la humanidad en relación con eventos ubicados a nivel galáctico.

Para la cosmovisión maya, el universo se podía concebir en tres niveles: El cielo con trece estratos y donde reinaban los Oaxlahuntikú, estos trece estratos podían tratarse como una unidad. Otro nivel corresponde al llamado inframundo, donde eran nueve los estratos y en ellos se encontraban los Bolontikú, también se consideraban estos nueve estratos como una unidad. El nivel que se encuentra entre estos dos (cielos e inframundo) es la tierra, donde habitan los hombres. "Las tres partes del universo estaban dispuestas en cuatro direcciones a las cuales se asociaba un color (rojo-oriente, blanco-norte, negro-poniente, amarillo-sur), y un árbol del mundo." (Caso Barrera, 1991:131)

La unidad dual Vida-Muerte, está en la esencia filosófica de nuestros pueblos, pero ello no significa que este actualizada y consciente, por el contrario, encontramos como ejemplo la actitud ante la muerte, en el culto a los muertos y lo poco que queda del culto a la muerte, elementos sincréticos que han ocultado y distorsionado la cosmovisión antigua de los mayas, perdiendo la claridad del conocimiento espacio-temporal con que contaban y su relación íntima con nuestra auténtica esencia como seres evolutivos.

Por lo pronto dejemos claro que la Cruz Maya de la Vida y de la Muerte, es una propuesta integradora y lúdica en la que podemos ubicar elementos cosmovisión propia de la identidad originaria de los pueblos prehispánicos para reconocer elementos filosóficos de la dualidad esencial, aplicables a la visión de una unidad Vida-Muerte que pone en juego elementos arquetípicos y culturales respecto a nuestro lugar en el Universo, la galaxia, el sistema solar, el planeta y nosotros mismos; así como se constituye en una base de reflexión sobre cuestiones de la dimensión temporal que habitamos en nuestra existencia.

Hasta la próxima semana estimados lectores.