jueves, 21 de junio de 2012

Solsticio y Sol en constelación de Cáncer

Junio sigue dando lo mejor en hermosas alineaciones galácticas, grandes oleadas solares y cósmica dan cuenta de un acontecer extraordinario que no ocurría desde hace aproximadamente 26000 años. Todo en el Multiverso responde a Sincronicidad, Magia, Amor, Movimiento, lo que nosotros en Madre Tierra conocemos como tiempo lineal no es la realidad del espacio cósmico en todas sus dimensiones y niveles de frecuencia intergaláctica. Y es así, que cuatro momentos cada año nos recuerda la precisión de eventos estelares que obliga a mirar más allá de la realidad terrestre, trascender en comunión con el amplio Multiverso.


Más allá de lo real, o lo que nos han enseñado a ver como real, existe un engranaje perfecto de planetas, estrellas, constelaciones, galaxias, energía, frecuencia y vibración. En nuestro planeta cuatro momentos han servido por siglos para reverenciar al Astro Sol, dador de vida, sin él que oscuro y frío sería nuestro existir. Dos Equinoccios y dos Solsticios permiten encontrar ese contacto interestelar que nos conecta con el Multiverso. En 2012, particularmente, tanto el Equinoccio del 20 de marzo y ahora el Solsticio el 20 de junio han sido testigos de una importante actividad del Sol en eyecciones geomagnéticas dirigidas a Madre Tierra. Esta semana desde el sábado 16-6, varias eyecciones se han observado en el Sol, actividad que se incrementa al transcurrir del 2012. Y es interesante observar como eclipses de Sol y Luna y un Tránsito de Venus han determinado desde el 20 de mayo al 20 de junio, un mes de importantes eventos astronómicos que ocurren sincronizados con la alterada actividad solar. 





Éste Solsticio completa lo que aperturó el Eclipse del 20 de mayo, tienen sincronicidad por la Alineación Galáctica que se mantiene hasta 2013. La Constelación de Cáncer esta asociada a la Madre Tierra. En mayo los signos comprometidos fueron Tauro y Escorpio, sus elementos tierra y agua, con las Pléyades, alineados Sol, Luna, Tierra, Venus, Marte y centro galáctico...Ahora se unen Betelgeuse en Orión que está alineada con esta Luna Nueva en Géminis, y Sirio está influyendo en el Sol en la Luna Llena del 3 de julio. El Solsticio representa el ingreso del Sol a Cáncer, estamos experimentando apoyo e interacciones de alta frecuencia con nuestros compañeros cósmicos que siempre han sido parte de nuestra herencia espiritual. Precisamente los elementos que han entrado en el juego cósmico son agua y tierra, es como que el pensamiento del profundo océano del inconsciente colectivo emerge de las entrañas de la Tierra. 



En nuestro hermoso planeta eventos que han pasado casi desapercibidos parecieran estar sincronizados con eclipses y alineaciones, solsticio y equinoccio. Tal es el caso de varias pirámides de las cuales se han registrados haces de luz dirigidas desde su centro al cosmos. Científicos rusos han dejado filtrar que una extraña nube fotónica recubre todo nuestro Sistema Solar. Varios incidentes increíbles de poderosos rayos visibles disparado hacia el cielo con dirección al espacio hacia la región en donde se encuentra una extraña nube fotónica que están bien documentadas.



La actividad de poderosos rayos de las pirámides ha sido registrada en varios continentes; desde México, Egipto, Bosnia, Guatemala hasta China, las evidencias en fotos se disemina rapidamente en la red. Parecen como grandes pilas que despiertan de un gran letargo. Su posición privilegiada en latitud y longitud en Madre Tierra corresponde a importantes vórtices naturales de energía planetaria, no están situadas en esos lugares por casualidad, al contrario, evidencian una causalidad energética importante, pensada y eregidas con un propósito que trasciende la frontera terrestre, un propósito cósmico de razas en un nivel de evolución más avanzado que nosotros, y que previeron éste momento sublime que vive la humanidad y toda la Galaxia; la Vía Láctea.


El eminente astrofísico, Alexey Demetriev [" El Estado Planetofísicas de la Tierra y Vida"] Explica que nuestro sistema solar entero ha entrado en una nube de energía interestelar inmensa, potencialmente de alto impacto en el planeta que traerá grandes cambios. Dr. Demetriev ha revelado que las sondas Voyager 1 y Voyager 2 informaron que todo el sistema solar está en riesgo. Más aún, Merav Opher, un Heliofísica de la NASA invitado investigador de la George Mason University afirma que esta nube de energía interestelar es inestable y turbulenta. Así mismo, señala Demetriev que esta nube de energía fotónica esta estimulando las atmósferas de los planetas y especialmente a nuestro Sol. Mientras esta nube interestelar de energía continúa excitando e interactuando con el Sol, este causa que el sol se haga más activo, resultando en mayor rendimiento y la inestabilidad.

 Una nube de energía fotónica cubre todo nuestro Sistema Solar, genera reacción de poderoso rayos desde las pirámides, o quizás las pirámides están recibiendo el impacto de este oleje de rayos cósmicos. La Madre Tierra convulsa, se estremece, y muchas personas en distintos puntos del planeta han captado ruidos extraños que parecen salir de las entrañas del planeta. Al respecto, el profesor Dr. Elchin Khalilov analiza estas manifestaciones en el planeta que denomina armónicos.

En una reciente entrevista con la revista Geochange sobre los extraños armónicos de la Tierra, eminente científico, profesor Dr. Elchin Khalilov, dio este análisis:

“La posible causa de estos sonidos…puede encontrase en el núcleo de la Tierra. El hecho es que la aceleración del desvío del Polo Norte Magnético de la Tierra que aumentó más de cinco veces entre 1998 y 2003, y se encuentra en el mismo nivel de hoy apunta a la intensificación de los procesos de energía en el núcleo de la Tierra, ya que es en el núcleo interno y externo los procesos que forman el campo magnético de la Tierra.

El planeta es parte del Macrocosmos, todo esta engranado de tal forma que los cambios en el Multiverso generan cambios en nuestra realidad terrestre. El Solsticio ha llegado con grandes bríos, recordando a la humanidad que el Sol dador de vida está experimentando cambios que hace llegar a todo el Sistema Solar. Dos Lunas nuevas han coincidido en Géminis; tanto en mayo cerca del eclipse anular de Sol y ahora con la llegada del Solsticio. Es una ocurrencia en mil, todos los eventos que hemos experimentado este mes de mayo a junio son únicos en su secuencia, cíclicos en su ocurrencia, y sincronizados en su proximidad en 2012. Un ciclo ha finalizado, eso se percibe por la afluencia de energía cósmica que experimentamos, estamos cerrando y aperturando a una velocidad que recuerda la propia expansión que el Multiverso esta manifestando en la actualidad. Las emociones a flor de piel, la necesidad del Ser Humano de vivir en Libertad, la auténtica forma de convivir en el respeto profundo del otro y del planeta, hablar con el Corazón reir en el Amor, es la paradoja que enfrentamos. Tal parece que el Macrocosmos nos recuerda el nexo indisoluble que tenemos con la Fuente Original de la Creación, avanzamos en este instante a una apertura sin precedente en nuestra historia como Humanidad, elecciones que hacemos desde el Corazón, en la oración, en la reflexión, y el perdón. Esa energía está ya aquí, la sentimos, la percibimos, somos coparticipes de un momento estelar de Creación. Ahora estamos en el centro del Huracan, es allí cuando todo está en una tranquilidad impresionante, si miras arriba verás el remolino hasta el Cosmos, antes que todo sea sacudido desde su base hasta el espacio tiempo eterno de Dios Todopoderoso. Mil bendiciones a todos mis lectores, con profundo respeto por nuestra Madre Tierra, Dios Padre Madre Creación, bendito este momento estelar. Hasta la próxima reflexión cuántica.


miércoles, 6 de junio de 2012

Tres eventos cósmicos; Luna, Venus y Estrella

Junio inicia con gran manifestación energética, el Cosmos en su hermosa danza cíclica apertura éste mes con eventos únicos en su ocurrencia, cíclicos en su trascendencia, y dirigidas a la máxima expresión de evolución intergaláctica prevista por los antiguos habitantes de nuestra amada Madre Tierra. Es así, que el Sol responde con grandes eyecciones solares, registrándose el día 4 de junio una potente eyección solar. 




La sincronicidad de los eventos celestes y el aumento de actividad solar es significativa. El día 5 de junio con una Luna Llena a 15º de la Constelación de Géminis conjuga un eclipse parcial, mientras que el Sol a 15º de la Constelación de Sagitario conforma el equilibrio perfecto de los elementos asociados a ambas constelaciones: aire y fuego, siendo estos eventos grandes señales cósmicas de procesos de máxima generación de energía cósmica que tienen su impacto en nuestro planeta y en toda la vida que alberga.



Lo interesante es que a las pocas horas de producirse el eclipse lunar, Venus transita frente al Sol, un evento que solo ocurre en pares de 8 años y cada 125 años su ciclo. El inicio de Venus en transito frente al Sol ocurrió el 8 de junio de 2004, ocho años después vuelve a colocarse entre la Madre Tierra y el Sol en el mismo punto inicial. Lo más llamativo de dicho transito, es la extraordinaria estrella de cinco puntas que ha completado desde 2004 hasta 2012.

La astronomía primitiva estuvo estrechamente relacionada con aspectos mágicos, mitológicos e ideas religiosas y filosóficas. La existencia de una indudable relación entre algunos fenómenos astronómicos y el desarrollo de la vida en la Tierra, fundamentaría probablemente una primera idea acerca de la unidad de la naturaleza, singularizando sucesos como los eclipses y la presencia de los que tendrían un significado excepcional. Es comprensible que se imputara a los objetos celestes la posibilidad de condicionar el destino de los hombres y que, consecuentemente, ello diera lugar a verdaderos cultos a los astros. Así por ejemplo, los caldeos tenían siete divinidades: El Sol, la Luna y los cinco planetas observables a simple vista. Los babilonios adoraban al Sol, y también los egipcios bajo el nombre de Ra. Estos últimos atribuían dos identidades a Venus y consideraban la Vía Láctea como el Nilo celeste. 


La estrella de cinco puntas de Venus fue conocida por los antiguos asirios. Según Ronnie Dreyer , la estrella de cinco puntas era el símbolo cuneiforme para la Estrella de la Mañana y la Estrella de la Tarde, y se convirtió en sinónimo de la diosa Ishtar. Posteriormente, cuando el dios Marduk (Júpiter) reemplazó mayoritariamente a Ishtar como primera deidad, fue asociado con el símbolo de la estrella de cinco puntas.
 Ahora mismo (y en cualquier momento) el planeta Venus está en un punto del cielo (espacial) y de su órbita en el que estuvo hace 8 años terrestres (8 órbitas de la Tierra), pues a cada 365 días (año terrestre) lógicamente Venus no está en el mismo punto de su órbita, pero sí cada 8 años terrestres, aunque ligeramente más adelante que 8 años antes. 
  Eso significa que desde la Tierra, en los últimos 112 años cada 8 años (14 ciclos octogonales), habríamos visto a Venus en las proximidades de las Pléyades, acercándose a la vez que "aminorando", desde el 3 de abril de 2012 termina de "frenar" y a partir de entonces da un cambio de dirección y empieza a alejarse en dirección contraria. Es la apariencia que percibimos desde la Tierra, un punto de vista desde el que tenemos una visión subjetiva que nos lleva a juzgar la realidad como "azarosa, desordenada y caprichosa", pero si vemos esa misma realidad desde fuera de la Tierra comprendemos que es una dinámica ordenada, lógica y previsible. La última vez que desde la Tierra se vio a Venus ante las Pléyades en un inicio/fin de ciclo octogonal fue en el año 84, de modo que hasta el 2012 han transcurrido 1928 años, que son 241 ciclos octogonales de Venus. 

El comienzo del ciclo fue la vez anterior en que Venus estaba en esa línea Tierra/Pléyades tangente a la órbita de Venus y desde tierra se le veía a la altura de las Pléyades. Entonces, en la mente de la humanidad romanizada corría el año 837 de Roma (año 84 d.C., es decir, año 84 desde el momento establecido como inicio de la era cristiana). En ese año el Imperio romano alcanzó su máxima extensión (2 años antes de una visita del cometa Halley). Después, en el año 188 cruzó el meridiano del Sol, por encima.
En el año 476, el planeta Venus llegó a la eclíptica (la Mediana de la Astro Pista) coincidiendo con la caída del Imperio de Roma, a cuyo ideal de amor divino los romanos llamaban "Venus". En esos momentos, el planeta Venus "se hundía", como en un ocaso, en el "horizonte" (eclíptica de la Tierra) mientras Roma Occidental caía, acontecimiento que es considerado por los historiadores modernos como el final de la brillante Edad Antigua, final marcado por sucesos previos como un devastador terremoto en Creta que afectó a la ciudad que por entonces era el centro del saber, Alejandría, en el año 365, el expolio de la Biblioteca de Alejandría en 391 o la muerte de Hipatia en el 416.  60 años después, la caída del Imperio romano de Occidente, y a partir de entonces el "no-nacimiento" (ab-orto) de una humanidad cultivada y una vuelta de la humanidad europea a la ignorancia (involución) durante 10 siglos (1 milenio) que duraría la llamada "Edad Media" (hasta 1492). 


El año 1.492, el planeta Venus alcanzaría el otro punto en el que su órbita intersecta con el plano de la órbita de la Tierra. Viendo desde la Tierra, habríamos visto a Venus de nuevo en la Mediana de la Astro Pista.

Nuevamente una relación del ciclo de Venus con el inicio de la Edad Media (476) y final de la Edad Media (1492) e inicio del Renacimiento europeo con la "salida" de Venus por el "horizonte" de la eclíptica o Mediana.

Es decir que entre los dos cruces de Venus por la Mediana van 1000 años ó 1 milenio (1000 órbitas de la Tierra) que es lo que duró la Edad Media mientras cada 8 años (ciclo octogonal) Venus aparecía en el nodo inferior de su órbita, de modo que durante esos 1000 años, Venus realizó 125 ciclos octogonales.
En el año cristiano 2012, Venus alcanza de nuevo el punto de su órbita al que es tangente la línea Tierra/Pléyades (o, visto desde la Tierra, aparece en el meridiano de las Pléyades) donde había estado 1928 años antes, en el año 84. 




El tiempo es producto del movimiento. De hecho, a la medida del movimiento le hemos dado la categoría de “tiempo”. Pero es sólo una abstracción, el tiempo no existe, lo que existe es el movimiento. Por ello, del movimiento de la Tierra sobre su propio eje, del movimiento de la Tierra en torno al Sol y del movimiento del Sistema Solar en torno al grupo de estrellas que llamamos Pléyades y del movimiento del planeta Venus en tono al Sol.

El eclipse de Luna llena y el transito de Venus corresponde a la ascensión de energía femenina, por ser ambas luminarias regentes de Cáncer y Libra, ambas Constelaciones asociadas a la Madre Tierra y la Justicia Divina, la comunión del Macrocosmos y el Microcosmos en armonía perfecta. Tres eventos evocan la antigua ley egipcia; tres veces tres.  Es una forma mística y muy antigua de nombrar a Dios por uno de sus nombres sagrados, es un simbolismo fuerte bajo la hipótesis que la divinidad se compone de tres aspectos conocidos por todos: padre, hijo, espíritu santo; o voluntad, sabiduría y amor. Pero más allá de estos aspectos se repiten a su vez en sus propios 3 aspectos superiores llegando a conformar el legendario ouroboros, el dragón o serpiente que muerde sus propia cola, el infinito, sin principio ni final.
Asistimos a un momento cósmico; el ciclo de todos los ciclos ya que los planetas, estrellas, constelaciones y galaxias adquieren una posición privilegiada en el Cosmos como preparándose para un evento singular que cada 26 mil millones de años ocurre. En la observación del cielo, las antiguas civilizaciones construyeron ciudades, codex y calendarios que representaban el Macrocosmos y daba sentido a su existir, miles de años después la humanidad se enfrenta sin darse cuenta, a la máxima expansión del Multiverso y de su Consciencia como raza para re-integrarse a la frecuencia galáctica. Este evento, no es de un día para otro, es un proceso que nos llevará años asimilar y evidenciar en nuestra propia frecuencia de existencia. Lo que si está muy claro, es que conducimos un cambio de paradigma, ahora en nuestro subconsciente, en nuestro ADN, como esa estrella de cinco puntas el Ser Humano recibe ahora la más extraordinaria Realineación energética de todos los tiempos. Abrazos de Corazón mis apreciados lectores, recibamos con profundo Amor y Respeto las señales de Dios Padre Madre Creación, algo que he aprendido de compartir con Isabel de la Fuente, extraordinaria escritora, canalizadora, mujer mágica que vibra con Madre Tierra. Sus canalizaciones adquieren significado poderoso en este hermoso amanecer galáctico de la Era de Acuarius.



domingo, 13 de mayo de 2012

La Gran Alineación y el archipiélago Juan Fernández

Gran sin-cronicidad se evidencia en el Cosmos estos días del mes de Mayo y los próximos meses. Eventos que atraen mi atención se forman ante mis ojos como una gran alineación. Entre el 20 de mayo y 6 de junio se completan procesos de apertura 13000 años atrás  Evidentemente pareciera un diseño extraordinario debido a la sincronicidad de que tres eventos de eclipses coincidan con un día sagrado en la cultura Maya, el Día de Ahau. Primero, quiero describir lo que significa Ahau, según la cosmología Maya Ahua es el Dios Sol, Dios de las Estrellas que cada 20 días tiene su día especial en el calendario Maya. 

Dentro del amplio panteón maya, el dios principal era Hunab, también llamado Hunab Ku, el dios único, el dios de dioses. Esta deidad suprema era el responsable de la creación del mundo y del ser humano. Hunab construyó el mundo en tres ocasiones consecutivas. El primer mundo que creó fue habitado por genios, los constructores de las ciudades; el segundo fue dominado por los dzolob, una raza oscura y siniestra; y el tercero y definitivo fue el que habitaron los mayas.


Zamná, también conocido como Itzam Ná, era hijo de Hunab y se hallaba a la cabeza del panteón maya. Era el dios del cielo, del día y de la noche. Bajo la forma de Ahau, también representaba al sol. En los escritos mayas, era simbolizado como un anciano desdentado con nariz pronunciada y aspecto benévolo, y se le atribuía la fundación de la cultura maya. 

El conocido como el dios de la sabiduría les dio a los mayas el maíz y les enseñó la escritura y el calendario. También era considerado como el primer sacerdote. La palabra chilam era empleada por los indígenas para designar a sacerdotes, brujos y sabios. Y el término balam, aunque significaba jaguar (una criatura que en la cultura maya tenía carácter sagrado), en este caso era empleado para hacer alusión un cargo honorífico. 

El Chilam Balamera el «sacerdote-jaguar», un título que debía detentar un personaje especial dentro de la comunidad maya y que en la posteridad daría nombre a este conjunto de libros. Los conocidos como libros del Chilam Balam están integrados por un conjunto de 18 obras. Cada una de ellas perteneció a un pueblo maya y el sacerdote o dirigente de cada grupo se encargaba del cuidado de ese determinado escrito. Para poder distinguir cada uno de los libros del Chilam Balam, estos fueron identificados con el nombre del pueblo del que procedían. 

Así, se conoce el Chilam Balam de Laua, el de Ixil, el de Tusik, el de Chumayel, el de Maní y el de Tizimín; de todos ellos únicamente han podido ser estudiados los tres últimos. Los textos del Chilam Balam tienen un importante contenido mítico-profético, y su carga simbólica es considerable, de ahí que su interpretación sea tan compleja. En 683 y luego de 68 años de reinado Pacal fue sepultado en Palenque, entre Escrituras. La tumba, al fondo del templo que él mismo construyera alrededor de la que sería su cripta, fue sellada nueve años después (692), al final del Katún 9.13.0.0.0. cuando Chan Bahlum consagró a la Tríada de dioses del origen (GI, GII, y GIII, en los años 60’, pues aún no se podía leer los jeroglíficos. Ahora GI,Venus. GII, aspecto juvenil del Dios K, o K’awil niño, y GIII, K’inich o Sol) los templos del Sol Negro (Sol nocturno o del Jaguar), de la Cruz Foliada y de la Cruz, (Chronicle of the Maya Kings and Queens, Martín y Grube, 2008). 

“Cruces” que son “Árboles del Mundo” y describen eventos relacionados con el mecanismo astronómico que figura en la Loza de Pacal. Con Pacal en Xibalbá, todo el sistema que cumplía la misión de incorporar los dioses a la historia quedó bajo la responsabilidad de Chan Bahlum, el mayor de los dos hijos del Escudo. “El hijo es el secreto de su padre” decía el filósofo y místico sufí Ibn Arabí (Fucuc Al Hikam, Los Engarces de la Sabiduría, Siglo XIII) hablando de Seth luego de exponer la misión de Adán: “simboliza el aspecto interior…” Así pues, Chan Bahlum, “el hijo que proclama al Padre”, realizaría los ritos necesarios para conservar y “pasar” la clave del secreto al linaje de Reyes que servía de vehículo.

La glorificación de Pacal era algo más que un discurso o una vaga promesa de resurrección y había un mecanismo tradicional para lograrlo. Chan Bahlum tenía 46 años, 6 meses y 10 días cuando se proclamó Rey de Nachán, la ciudad de las Serpientes, el 10 de Enero de 692, nueve años después de que su padre, el 31 de Agosto, entrara “en el camino blanco” (La Vía Láctea) iniciando el descenso entre los nueve señores de la noche, que con los trece del mundo superior, completaban el esquema cosmológico maya. Esos trece cielos eran todos el Baktun número trece. El Rey miró la rueda del tiempo: mostraba que este año en que sellaba la Tumba de su padre, correspondía a Uaxak, número 8. Se iniciaba el ocultamiento en Xibalbá y pasarían 34 ciclos, uno por cada año que tenía Bahlam Kuk (Jaguar o Mago Quetzal) al iniciar este linaje, de 36 años cada uno, hasta que llegue el tiempo de un segundo descenso del Principio en un gran renacimiento que identificará al Sol y al Absoluto. 

Una vuelta más y la tumba vuelve a ver la luz 1.260 años después de su ingreso entre las sombras. La rueda del tiempo volvió a girar cuando Chan Balum buscó el eclipse que esperaban en el año 700. Señalaba el sur y la cifra 16. También decía que el Sol Negro devoraría al Rojo en la misma isla, 1312 años después, cuando otro eclipse recorriendo el silencio de las Grandes Aguas, traería de regreso a su Principio, en el tiempo de la cifra 32. Debemos ir al sur –pensó-. En Las Cruces, en el Templo del Jaguar, su imagen radiante de poder señala al sur también (como la imagen de Pacal cuando se coronaba rey), al origen de la luz y en dirección a la Gran Nube que en las noches veían emerger del mar cuando los hombres subían hasta la orilla de las Aguas. 

Siempre juntos, Hunab Qu y Ki’nich eran equilibrio asimétrico. Si en aquel tiempo Atl había inundado el norte, en el que viene emergerían nuevas tierras, bajo nuevos cielos, para nuevos hombres. A los dos lados del Océano otra vez sereno después de devorar las islas, ningún rey temía el paso por el mundo de los muertos...


Perdidas las ciencias, los hombres llamarían facultades sobrenaturales a los cálculos precisos dentro de un mecanismo que otros pueblos comprendieron, así afirmaba la Sabiduría: “Cuando se aproxime la época mesiánica, hasta los niños sabrán lo que habrá de venir y todo gracias a los cálculos” -Inició su viaje en el Meridiano 78, el de la Luz, que cruza por el Centro del Mundo y corre sobre las Aguas del Origen, Vía Húmeda que atraviesa el paralelo 33. Con la mirada puesta en la cifra 111, el Uno manifiesto en Trinidad, Tres Principios y una Triple Obra que se reunirán en la Montaña de Tres Puntas. 

Encontraron las islas en el punto señalado por los sabios y, moldeadas por el viento y por los siglos, las formas de la montaña donde descenderán los dioses cuando asciendan los hombres, abiertos los ojos por el sol del sur que hará evidente el último resultado de la Ciencia. 

Poco antes del final del reinado de Chan Balun, ocurrieron dos eclipses de sol. Uno en 699. El segundo, anular, sobre el paralelo 30° Sur, recorrió los actuales Chile y Argentina, el 15 de Noviembre del año 700 muy cerca del grado 20 de Escorpión, de la serie de Saros 102; a una altura de 60°, cruzó sobre el archipiélago Juan Fernández como el eclipse total de la serie de Saros 133 que será visible cerca de la isla Robinson Crusoe, el 13 de Noviembre de 2012, en el grado 21 de Escorpión. 

La rueda del tiempo señalaba el número 16 para el primero y el 32 para el final de estos dos eventos que expresan una misma ley. Nadie ha encontrado la tumba de Chan Balum, que desapareció en el año 702 tal vez prisionero en otra de las ciudades  Maya. Por otro lado, el Archipiélago Juan Fernández formado por erupciones submarinas hace unos dos millones de años frente a las costas de Chile, es rico en leyendas prestigiosas. “Descubierto” por los españoles el 22 de Noviembre de 1574, abrigó piratas en los siglos XVII y XVIII, un fuerte militar en el XIX y desde antes, varios “tesoros” entre ellos el collar de una coya de Atahualpa, algunos anillos papales y una joya llamada Rosa de los Vientos.

El 27 de febrero de 2010 un Tsunami arrasó el puerto de San Juan Bautista, en la Isla donde es célebre la cueva que sirvió de refugio al marino escocés Alejando Selkirk, abandonado allí por voluntad propia en 1704. Vivió como eremita cuatro años y cuatro meses en los bosques de sándalo. Construyó una cabaña cubierta con piel de cabras que junto a docenas de gatos y una Biblia lo acompañaron hasta 1709. Fue rescatado por el barco corsario “El Duque”, que tocó el Callao, capturó galeones españoles frente a México y puso rescate a Guayaquil, antes de partir hacia Batavia y dar la vuelta al mundo. Llegó al Támesis cargado de tesoros, en 1711. Un año más tarde, en Londres, el contramaestre Selkirk contó su historia en los Mares del Sur a Daniel Defoe, autor de Robinson Crusoe. Murió a bordo del Weymouth, frente a las costas de África, a los 47 años. 

El silencio de los arqueólogos es la respuesta adecuada a la tesis de mayas, en concreto Chan Balum y sus sacerdotes, navegando en el Océano Pacífico, hacia el Paralelo 33. El arqueólogo Jim Turner se topo en 1992 con un monumento en la Isla Robinson Crusoe del archipiélago Juan Fernández. Un encuentro casual que se ha convertido en una investigación desde entonces ya que el monumento representa al Dios Ahau y detras de él una imponente figura de un jaguar en posición de ataque. 

Desde este punto del planeta serán visibles tres eventos astronómicos del 2012; el eclipse anular de Sol del 20 de mayo (Día de Ahau), el eclipse de Venus frente al Sol del 6 de junio (Día de Ahau), el eclipse total de Sol del 13 de noviembre (Día de Ahau), tres eventos sincronizados que tienen referencia a lo que Chan Balum observó en ese viaje a esa isla del Pacífico Sur en su momento. 

De acuerdo a las investigaciones de Turner existen elementos simbólicos en esa isla para creer que la tumba perdida de Chan Balum se encuentre justo allí en ese monumento. Su nombre precisamente evoca al sacerdote jaguar, tal cual es la representación del monumento. Un curioso cerro de tres puntas se divisa desde el monumento, y literalmente los eventos estarán justo frente a este gran elaborado trabajo en piedra en una isla perdida en el tiempo por sus encumbradas costas que no permiten llegar a ella sino desde un pequeña costa que debido al agitado océano solo es posible divisar en pocos momentos en el año.


De Chan Balum se encuentra en el Códice Dresde en glifos el siguiente mensaje: Profecía de Chilam Balam, que era Cantor, en la antigua Maní. 1. En el Trece Ahau, en las postrimerías del Katún, será arrollado, el Itzá y rodará Tancáh, Padre. 2. En señal del único Dios [Hunab Ku, «Unica-deidad»] de lo alto, llegará el Árbol sagrado [Uaom Ché, madero-enhiesto], manifestándose a todos para que sea iluminado el mundo, Padre. 3. Tiempo hará de que la Conjuramentan esté sumida, tiempo hará de que esté sumido lo Oculto, cuando vengan trayendo la señal futura los hombres del Sol [Ah Kines, «Sacerdotes-del culto-solar»], Padre. 4. A un grito de distancia, a una medida de distancia, vendrán y ya veréis el faisán que sobresale por encima del Árbol de Vida [Uaom Ché, madero-enhiesto]. 5. Despertará la tierra por el norte y por el poniente. Itzam despertará. 6. Muy cerca viene vuestro Padre, Itzaes; viene vuestro hermano, Ah tan-tunes. 7. Recibid a vuestros huéspedes que tienen barba y son de las tierras del oriente, conductores de la señal de Dios, Padre. 8. Buena y sabia es la palabra de Dios que viene a vosotros. Viene el día de vuestra vida. No lo perdáis aquí en el mundo, Padre. 9. «Tú eres el único Dios que nos creaste»: así será la bondadosa palabra de Dios, Padre, del Maestro de nuestras almas. El que la recibiere con toda su fe, al cielo tras él irá. 10. Pero es el principio de los hombres del Segundo Tiempo. 11. Cuando levanten su señal en alto, cuando la levanten con el Árbol de Vida, todo cambiará de un golpe. Y aparecerá el sucesor del primer árbol de la tierra, y será manifiesto el cambio para todos. 12. El Signo del único Dios de arriba [Hunab Ku], ése habréis de adorar, Itzaes. Adorad el nuevo signo de los cielos, adoradlo con voluntad entera, adorad al verdadero Dios que es éste, Padre. 13. Meted en vosotros la palabra de Dios Único, Padre. 14. Del cielo viene el que derrama la palabra para vosotros, para vivificar vuestro espíritu, Itzaes. 15. Amanecerá para aquellos que crean, dentro del Katún que sigue, Padre. 16. Y ya entra en la noche mi palabra. Yo, que soy Chilam Balam, he explicado la palabra de Dios sobre el mundo, para que la oiga toda la gran comarca de esta tierra, Padre. Es la palabra de Dios, Señor del cielo y de la tierra. Dios Padre Madre se refleja en estos glifos, la Consciencia de Dios Único, y el transito a una nueva realidad visible para aquellos que así lo eligen. 

Recientemente un descubrimiento en Guatemala complementa los pocos diseños que se han conservado de la cultura Maya. Una extraordinaria Capilla, asemeja a la Capilla Sixtina por la perfección y elaboración de los dibujos encontrados allí. La semejanza con el Códice Desdre es realmente impresionante, el arqueólogo W. Saturno también se topo por casualidad con esta obra de data de 9000 años A.C. La representación de la Creación y glifos que no corresponden a lo que hasta ahora se ha estudiado dejan perplejos a los investigadores que colaboran en dicha investigación. Lo que llama la atención es la precisión de las cuentas referidas a los movimientos de la Luna, Venus y Marte, que a diferencia de otras pirámides y del Calendario que se ha estudiado hasta ahora que es el Calendario Solar.

Este descubrimiento encaja desde mi óptica ambos calendarios, son complementarios y lo que se ha logrado hasta el momento descifrar corresponde de la misma forma a lo que sus creadores quisieron ocultar.


El 20 de mayo el Sol en un eclipse anular que dejará tan solo su corona a la vista, con la cómplice posición de las Pléyades adornando su corona, y una extraordinaria alineación de Sol, Luna,Tierra, Marte, Venus, Júpiter, desde la constelación de Tauro y la Constelación de Escorpio como contraparte, alineados ya con el Centro de la Galaxia y otras 12 Galaxias dan cuenta de la poderosa energía que el multiverso esta generando en un evento que solo ocurre al termino de la vuelta completa a la Galaxia, evento que tarda 26 mil años en suceder. Posteriormente y aun con la Gran Alineación, el 6 de junio Venus eclipsa al Sol, conformando una estrella de cinco puntas que inició en junio de 2004. La energía femenina eclipsa al Astro Rey en una danza visible y acompañada dos días después por un eclipse anular de Luna.


El cierre de un ciclo de 13 mil años se esta manifestando ante nuestros ojos, en un evento extraordinario que no tiene comparación por la majestuosidad del Multiverso y de Dios Todopoderoso que mueve la energía de la Trascendencia. 

Considero que estamos transitando el cambio más importante de la humanidad, no se trata de fatalismos como algunos hacen ver, por el contrario se trata de un importante cambio que es cíclico y ocurre en el Cosmos. La gran precisión con que fueron calculados estos eventos casi 13 mil años atrás, demuestra que seres en un nivel de evolución mayor al nuestro han visitado nuestro planeta con anterioridad y aun lo siguen haciendo. 

De alguna forma sus mensajes llegan a los seres humanos, con las pirámides, las líneas de Nasca, los Calendarios de extraordinaria precisión,  los círculos de cultivo, y los contactos que han mantenido con cientos de personas a lo largo de toda la historia de nuestra civilización. 

Así mismo, el progresivo aumento de personas que los escuchan, los perciben en sus sueños, o simplemente pueden percibirlos con sus sentidos, sigue creciendo, sigue como una ola aumentando cada día. La posibilidad de decidir de cada ser humano sobre qué leer, qué escuchar, a dónde ir, suma cada día más voluntarios, que simplemente han dicho basta ya, basta que me digan que hacer, es hora de asumir mi vida, mi libertad en plena extensión de la palabra, del sentimiento, de la intuición. 

Los eclipses, equinoccios, solsticios de este año 2012 contienen códigos que se están develando a la humanidad, mirad el cielo y contemplar lo que sus luminarias trazan y permite volar con la imaginación, sentir la libertad del infinito multiverso. 

Saludos mis apreciados lectores, hasta la próxima publicación.


viernes, 13 de abril de 2012

La Cruz del Sur: La Chacana de la Cordillera de los Andes, magia ancestral

Crux (la Cruz), normalmente referida como la Cruz del Sur para contrastarla con la Cruz del Norte, es una de las más famosas constelaciones modernas a pesar de ser la más pequeña de las 88 que integran la esfera celeste; según los límites imaginarios impuestos por la Unión Astronómica Internacional (UAI) en 1930, esta constelación, con solo 68 grados cuadrados, cubre apenas 1/600 del cielo.

Es útil para la orientación ya que permite determinar el punto cardinal sur: prolongando cuatro veces y media en línea recta el eje principal de la cruz, partiendo de su estrella más brillante «Acrux», el «pie» de la Cruz, se llega al polo sur celeste, el punto alrededor del cual gira en forma aparente la bóveda del cielo.



La Cruz del Sur limita en tres de sus lados con la constelación Centaurus mientras que al sur lo hace con la de la Musca. Los griegos antiguos la crearon como parte de Centaurus, pero fue definida como un patrón estelar independiente en el siglo XVI, después de la expedición de Américo Vespucio a Sudamérica en 1501. Vespucio trazó un mapa tanto de las dos estrellas Alpha Centauri y Beta Centauri como de las estrellas de la Cruz.


En el Perú prehispánico, esta constelación fue de importancia capital para las civilizaciones que se desarrollaron en este territorio pues la chakana (representación andina de Crux, con forma de una cruz escalonada), que en el quechua clásico quiere decir algo así como «escalera de ascenso y descenso» o «puente hacia arriba y hacia abajo», unía simbólicamente al Kay Pacha (mundo terrenal) con el Hanan Pacha (mundo de los dioses) y el Uku Pacha (mundo de los muertos).



Dante Alighieri(1265-1321) en su obra "La Divina Comedia" dice: "...distinguí cuatro estrellas vistas por los primeros humanos...", esto, cuando salía del infierno e iba al purgatorio, se cree que se trataba de la Cruz del Sur, aunque la geografía de los tiempos del poeta no conocía tierra alguna desde donde se pudieren descubrir. La historia dice que el primer europeo que las observó fue Américo Vespuccio (1454-1512) según se lo escribió a Lorenzo de Pier Francisco de Médicis. Sin embargo, antes las pudo haber observado Marco Polo (1254-1324), el cual llegó hasta las islas de Java y de Madagascar en 1284, que aunque el no la nombra directamente, sí existe una descripción del filósofo y médico Pietro de Albano, a quien Polo, describió las estrellas que se encontraban al Sur del Ecuador. Cuando hace mención de la Cruz del Sur, dice que ésta es de modesta magnitud, pero, un dato más y muy interesante sobre Marco Polo, es que denotaba gran preocupación porque decía, según relata en su libro "El Libro de las Maravillas", que la estrella Tramontana (así llamada la estrella Polar) no se veía desde ésas latitudes, esto, hace muy posible, que se buscara una guía que la sustituyese para navegar en esas aguas, y la formación más llamativa, era indudablemente, la Cruz del Sur. Dante, a través de éste, se pudo haber enterado de la existencia de las cuatro estrellas. El decía que dichas estrellas sólo habían sido vistas por Adán y Eva, en su morada del paraíso terrestre, supuestamente situado en el Hemisferio Sur.


En la astronomía aborigen australiana, la Nebulosa Saco de Carbón y la Cruz del Sur marcan la cabeza del «Emú en el cielo» en varias culturas aborígenes.4 La cruz también es considerada la representación de un pósum sentado en un árbol y un símbolo de la deidad celestial Mirrabooka.

Para los maoríes, quienes la llaman Te Punga (el ancla), es la representación del ancla de la waka, o canoa, de Tama-rereti, simbolizada por la Vía Láctea.

En Samoa la constelación es llamada Sumu (pez ballesta) debido a su forma romboide.

En Tonga es llamada Toloa (pato). Simboliza a un pato volando hacia el sur con una de sus alas (δ Crucis) rota por una piedra lanzada por Ongo tangata (dos hombres), representados por α y β centauri.

En Indonesia y Malasia, es conocida como Buruj Pari (la constelación de la mantarraya).4 La etnia javanesa llama a esta constelación Gubug pèncèng (choza) o lumbung (el granero) debido a su forma.
En la antigua yiotisha, la cruz es llamada Trishanku




Ptolomeo (siglo II), conocía estas estrellas, y la Cruz figuraba como parte del grupo del Centaurus junto con Lupus (el Lobo), entre mediados y finales del siglo quinto a. C., la Eclíptica fue identificada en Babilonia y quizás también en Grecia. Los Babilonios fueron los que dividieron la Eclíptica en 12 partes del zodiaco. Durante el siglo II de nuestra era, el astrónomo egipcio Ptolomeo, catalogó información sobre 1022 estrellas (el Almagesto). No es ninguna sorpresa que solo incluya estrellas visibles desde la latitud de Alejandría (31,13,12N), donde vivió y escribió este científico y en esa época, Acrux (Alpha Crucis), se podía ver a 5 grados sobre el horizonte sur.


En los relatos de R. Lehmann-Nitsche, con la interpretación de una parte de la Vía Láctea como avestruz gigantesco visto desde el costado derecho. En este caso, el cuello del ave enorme, comienza en la región del Saco de Carbón y se extiende, transformándose en el cuerpo con alas llegando hasta la estrella Antares y la constelación de Ophiuchus, sigue bajando hasta la cola y la púa del Escorpión, la galaxia representa la pierna del ave fijada en plena fuga, aunque no hay relación de proporción el espesor de la Vía Láctea con las delgadas patas del avestruz.
En el Antiguo Testamento, cuando se hace referencia a la parte más protegida y más interior de una morada, donde se conservan las cosas más preciosas, es "penetralia".

Giovanni Schiaparelli, en "Astronomía en el Antiguo Testamento", hace referencia a esto, y al libro de Job, donde se alude a alguna brillante constelación entre las más australes de su horizonte. No es difícil de ubicar a qué constelación se hace referencia, ya que no son muchas en éstas latitudes las que están conformadas por estrellas que sean de elevada magnitud. Aquí, hay que hacer mención, a algo que ya hemos dicho, la precesión de los equinoccios, por lo cual, estas constelaciones, eran vistas en la época que se escribió ese texto desde Palestina (aproximadamente 32° latitud Norte).

A unos 20° sobre el horizonte, en el año 750 a. C. aproximadamente, sobre el horizonte austral, se veía la constelación designada con el nombre de "khadrê theman" o "Penetrales del Austro". Esta constelación, debería estar formada por las más ricas y bellas estrellas conocidas en nuestro cielo, entre las que se encuentran Canopus, Alpha y Beta del Centauro y las que componen la Cruz del Sur. Esta constelación, tenía que estar comprendida por la que hoy conocemos como la Nave de Argos, la cruz del Sur y el Centauro.

Es muy bella la descripción que hace Schiaparelli, y no puedo sustraerme a su textual descripción:

"...En los tiempos a que aludimos, pudieron los pastores y agricultores de Palestina contemplarla (ahora sin embargo ya no les sería posible) sobre el horizonte extremo meridional, bajo la apariencia de una luz intensa como de aurora austral sembrada de estrellas brillantes, y admirar un espectáculo, que hoy sólo puede ser visto por quien descienda hacia el Ecuador..."

Esta bellísima descripción, nos da una idea cabal de cómo se vería la Cruz del Sur sumida entre sus acompañantes, formando parte de la llamada "Penetrales del Austro".

Parece ser que los autores clásicos identificaban las estrellas de la Cruz como parte integrante del Centauro, la constelación que la rodea por tres lados. El erudito victoriano R. H. Allen apunta en su obra Los nombres de las estrellas que existió una tradición más antigua que aislaba la Cruz de las demás constelaciones. En el siglo XI d. C., el astrólogo árabe al-Biruni descubrió que desde 30º latitud norte en la India se podía ver una configuración estelar del sur, conocida como Sula: “La viga de la Crucifixión”. Allen sugiere que este dato podría darnos la clave para interpretar una referencia contenida en la Divina Comedia de Dante (principios del siglo XIV). Cuando entra en el Purgatorio por la entrada que se abre al hemisferio sur, Dante declara que “dispuesto a espiar / este extraño polo, recuerdo cuatro estrellas / las mismas que vieron los primeros hombres, y que desde entonces ningún vivo a vuelto a ver.” (Purgatorio, Canto 1:22-4). Las estrellas de la Cruz no pueden verse en la actualidad en el hemisferio norte. Los primeros hombres son los primeros cristianos, porque la Cruz era visible desde Jerusalén en la época de Cristo. Dante, que conocía los efectos de la precesión, se refiere a una era sin Dios tras la muerte de Cristo, cuando la Cruz empezó a desaparecer del cielo.




En el centro de Australia se dio el nombre de “pie de águila” a estas cuatro estrellas.

El artista e historiador maya Hunbatz Men explica el significado de la Cruz del Sur en este motivo:

“Una síntesis trascendental de la experiencia religiosa humana es inherente a la palabra te, Árbol Sagrado, que surgió de las palabras teol y teotl, los nombres de Dios, el Creador, en lengua maya y nahuatl. La mayoría de estas sagradas y veneradas palabras de los pueblos antiguos, simbolizadas por el Sagrado Árbol, fueron representadas en los jeroglíficos mayas por el símbolo ‘T '. Además, este símbolo representaba el aire, el viento, el aliento divino de Dios.”

En otras palabras, la puerta o ventana en forma de "T" simboliza el Árbol Sagrado en el Centro del Mundo (el eje del mundo) al que el espíritu del chamán puede subir. Además, funciona como el portal que guía al Gran Espíritu, a través del cual puede pasar el aliento de vida.

En numerosas culturas el tau se relacionaba al agua abundante o lluvia divina. Por ejemplo, Augustus Le Plongeon, uno de los primeros arqueólogos de los mayas, escribe que la forma de T equivalía a la Cruz, o la Cruz del Sur. Esta constelación aparece poco antes del comienzo de la estación lluviosa en el sur de México.

“Los antiguos astrónomos mayas habían observado que en cierto período del año, a comienzos de nuestro mes de mayo, que debe su nombre al de la diosa MAYA, la dama buena, la madre de los dioses, la “Cruz del Sur,” aparece totalmente perpendicular por encima de la línea del horizonte. Este es el porqué la iglesia católica celebra la fiesta de la exaltación de la Santa Cruz en el tercer día de ese mes, que se ha consagrado particularmente a la Madre de Dios, la Buena Señora, la virgen Ma-R-ia, o la diosa Isis antropomorfa según el Obispo Cyril de Alejandría.”

¿Es más que una coincidencia que el nombre de esta tribu mesoamericana sería el mismo que la palabra sánscrita para el halo de ilusión? La Diosa Madre Shakti, conocida aparte como la Divina Madre Devi, da nacimiento a todas las extraordinarias formas que nosotros percibimos equivocadamente como reales. La Reina Maya fue fecundada por un elefante blanco y como consecuencia dio nacimiento a Siddhartha Gautama, el Buda.

Es más, Maia fue la diosa griega de la primavera y la diosa romana de la tierra o del crecimiento. Su celebración de fertilidad es el 1 o el 15 de mayo. Ella también era la hermana mayor y la más luminosa estrella de las Pléyades. En la tierra de la tribu maya, el Sol junto con las Pléyades atraviesa el cenit durante el mes de mayo.




En Egipto, el Ankh, o la Cruz de Ansate, era la “llave para el Nilo” por la cual Osiris, el esposo de Isis, lograba sus anuales inundaciones ribereñas. La curva superior representa el útero, y la parte recta de abajo representa el canal de parto o el falo.

Es interesante apuntar que cuando Moisés se adentró en el desierto del Sinaí encontró a la tribu Midianita (también llamados Kenitas) llevando la forma de T en sus frentes. Esta señal que representaba a su dios de las tormentas (que traía el agua) y de la guerra (el trueno) después se volvió conocida como la “Marca de Yahweh”.




Mucho después, Jesús pudo bien haber sido crucificado en una Tau o Cruz de San Antonio en lugar de en la cruz latina que nosotros pensamos hoy, aunque esto probablemente se debatirá por siempre.

En su libro clásico “Atlantis: The Antediluvian World” (Atlántida: El Mundo Antediluviano), Ignatius Donnelly dice que el tau era un icono importante que significaba “la sabiduría oculta” para los mexicanos así como para los peruanos, los egipcios, fenicios, y caldeos. En general, fue el símbolo del rejuvenecimiento, la liberación del sufrimiento físico, la esperanza, la inmortalidad, y la unidad divina.




La cruz maya, un vestigio que integra polaridades complementarias en diversos niveles de significado. Inicialmente se reconoce como una cruz distinta al simbolismo que el cristianismo europeo inculco a los pueblos colonizados de mesoamérica, pues se compone de dos líneas, una horizontal y otra vertical, de igual proporción y que se cruzan en su centro. Esta armonía y equilibrio esta desproporcionada en el caso de la cruz cristiana. Por otra parte, en ella reconocemos una organización radial que segmenta el espacio en cuatro cuadrantes a partir del centro, lo que nos ilumina de inmediato sobre su dimensión espacial al generar puntos referenciales, que conocemos cotidianamente como los puntos cardinales. Sin embargo, eso no es todo lo que podemos esperar de una cultura como la Maya, caracterizada por sus complejos avances en el terreno de la medición del tiempo. Efectivamente, podemos encontrar referencias no sólo míticas, sino matemáticas Y SIMBÓLICAS, del orden alcanzado para establecer visiones temporales y, por supuesto calendarios, que se encuentran incluidos en este simple icono.

En esta dimensión de la especialidad de la cruz, se integra la temporalidad, la vida y la muerte; es pues un continuo de espacio-tiempo en donde transcurre la experiencia y la conciencia. El trabajo de José Arguelles (1993) sobre el factor Maya ha revelado algunas constantes implicadas en el calendario sagrado Maya, el Tzolkin, y a partir de una noción del tiempo estructurado a partir de 20 signos, uno por cada dia o Kin, y su cruzamiento con el numeral 13 (las 13 lunas). Arguelles encuentra correlaciones interesantes que pueden plasmarse en una disposición espacial y en códigos de colores para reconocer patrones a nivel del desarrollo de la historia del planeta y de la humanidad en relación con eventos ubicados a nivel galáctico.

Para la cosmovisión maya, el universo se podía concebir en tres niveles: El cielo con trece estratos y donde reinaban los Oaxlahuntikú, estos trece estratos podían tratarse como una unidad. Otro nivel corresponde al llamado inframundo, donde eran nueve los estratos y en ellos se encontraban los Bolontikú, también se consideraban estos nueve estratos como una unidad. El nivel que se encuentra entre estos dos (cielos e inframundo) es la tierra, donde habitan los hombres. "Las tres partes del universo estaban dispuestas en cuatro direcciones a las cuales se asociaba un color (rojo-oriente, blanco-norte, negro-poniente, amarillo-sur), y un árbol del mundo." (Caso Barrera, 1991:131)

La unidad dual Vida-Muerte, está en la esencia filosófica de nuestros pueblos, pero ello no significa que este actualizada y consciente, por el contrario, encontramos como ejemplo la actitud ante la muerte, en el culto a los muertos y lo poco que queda del culto a la muerte, elementos sincréticos que han ocultado y distorsionado la cosmovisión antigua de los mayas, perdiendo la claridad del conocimiento espacio-temporal con que contaban y su relación íntima con nuestra auténtica esencia como seres evolutivos.

Por lo pronto dejemos claro que la Cruz Maya de la Vida y de la Muerte, es una propuesta integradora y lúdica en la que podemos ubicar elementos cosmovisión propia de la identidad originaria de los pueblos prehispánicos para reconocer elementos filosóficos de la dualidad esencial, aplicables a la visión de una unidad Vida-Muerte que pone en juego elementos arquetípicos y culturales respecto a nuestro lugar en el Universo, la galaxia, el sistema solar, el planeta y nosotros mismos; así como se constituye en una base de reflexión sobre cuestiones de la dimensión temporal que habitamos en nuestra existencia.

Hasta la próxima semana estimados lectores.


jueves, 5 de abril de 2012

El acelerador de hadrones y la partícula de Dios

El Gran Colisionador de Hadrones, GCH (en inglés Large Hadron Collider, LHC) es un acelerador y colisionador de partículas ubicado en la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN, sigla que corresponde a su antiguo nombre en francés: Conseil Européen pour la Recherche Nucléaire), cerca de Ginebra, en la frontera franco-suiza.
Dentro del colisionador dos haces de protones son acelerados en sentidos opuestos hasta alcanzar el 99,99% de la velocidad de la luz, y se los hace chocar entre sí produciendo altísimas energías (aunque a escalas subatómicas) que permitirían simular algunos eventos ocurridos inmediatamente después del big bang.
La Máquina de Dios se encuentra bajo la frontera franco-suiza y es el mayor acelerador de partículas del mundo ya triplicó la energía más intensa jamás alcanzada en sus preparativos para escudriñar los secretos del Universo. En esa ciudad suiza, en un túnel circular de 27 kilómetros de longitud, a 100 metros de profundidad bajo la frontera franco-suiza, se encuentra el LHC. Los investigadores han estado trabajando en incrementar la energía contenida en los pequeños haces que recorren el túnel 11.000 veces por segundo.



El bosón de Higgs o la partícula de Dios, es una hipotética partícula elemental masiva cuya existencia es predicha por el modelo estándar de la física de partículas. Desempeña un papel importante en la explicación del origen de la masa de otras partículas elementales, en particular la diferencia entre el fotón (sin masa) y los bosones W y Z (relativamente pesados).
Dos de los principales detectores del gran acelerador europeo de partículas (el Atlas y el CMS) han encontrado señales que podrían delatar la presencia del esquivo bosón de Higgs, la última partícula subatómica que queda por descubrir para completar el Modelo Estándar de la Física y la que encierra, además, el secreto de por qué las demás partículas tienen masa.



En 1964 el británico Peter Higgs propuso una elegante solución a esta discrepancia. Supuso que todo el universo está ocupado por un campo parecido al electromagnético. El concepto de “campo”, introducido por el físico inglés Michael Faraday en el siglo XIX, es uno de los más importantes de la física. En el espacio que nos rodea no sólo hay materia. Si pudiéramos sacar de una sala hasta la última mota de polvo y la última molécula de aire, no podríamos decir que allí no queda nada. La prueba palpable es que, si lanzamos una pera, caerá al suelo; hay algo que la hace caer que llamamos “gravedad”. Dicho más correctamente, hay un campo gravitatorio cuya causa es el planeta que tenemos a nuestros pies. Pero no sólo eso. Si lanzamos en línea recta un electrón y analizamos su trayectoria, notaremos que algo modifica su camino. Ese algo sólo influye en las partículas con carga eléctrica; las neutras ni se enteran. Es el campo electromagnético. Su origen es la suma del magnetismo terrestre, los efectos de las antenas, los televisores, el cableado de la casa, los electrodomésticos, etc. En definitiva, una fuerza no es otra cosa que el efecto de un campo; y la materia posee propiedades –como la masa y la carga– que la hacen sensible a los diferentes campos. La propuesta de Higgs fue revolucionaria: existe un campo que llena el espacio, y cuando las partículas interaccionan con él, adquieren masa.



Pues bien, cada una de esas formas de comunicación lleva asociada una partícula responsable de transportar la información. En el caso de la electromagnética, la partícula es el fotón; para la gravedad es el gravitón; y en la fuerza fuerte, el gluón –del inglés glue, pegamento–. La débil tiene tres partículas portadoras, los bosones W+, W- y Zº. Así, en nuestra sala vacía, el campo gravitatorio hace que la pera y la Tierra intercambien gravitones como dos niños que se lanzan bolas de nieve. La fruta no nota el campo electromagnético porque sin carga neta es como si no tuviera la herramienta para recoger los fotones que le llegan.
Ya estamos en condiciones de responder a la pregunta sobre cómo demostrar la existencia del campo de Higgs: encontrando su partícula portadora, el bosón de Higgs. Desde el CERN de Ginebra y el Fermilab de Chicago, los físicos de partículas llevan dos décadas intentándolo. La búsqueda comenzó en los años 80, cuando se asentó el llamado modelo estándar de la física de partículas. Los teóricos habían conseguido poner orden en el complicado mundo subatómico que estaba surgiendo de los aceleradores de partículas. Se había superado la crisis de los 60, cuando estos inmensos instrumentos ponían en aprietos a los investigadores al producir más y más partículas cada vez que se enchufaban. Pero en 1962 entró en juego el físico Murray Gell-Mann y anunció una forma de agruparlas que llamó “el camino óctuple”, en alusión a la filosofía budista. Su teoría predecía una nueva partícula, la W-, que fue descubierta al año siguiente. Dos años después Gell-Mann lanzaba los quarks al ruedo de las partículas elementales. Los físicos ya eran capaces de responder a la pregunta planteada por los filósofos griegos hacía más de 2.000 años: ¿de qué está hecha la materia?
El edificio de las partículas elementales, que con tanto cuidado han ido construyendo los científicos durante el último medio siglo, se desplomaría. “El campo de Higgs, el modelo estándar y nuestra imagen de cómo Dios hizo el universo depende de encontrar el bosón de Higgs”, comentó hace más de una década Leon Lederman.



En las mediciones realizadas por los científicos entre las instalaciones del CERN en Ginebra y el laboratorio subterráneo de Gran Sasso en Italia, en el marco de la la experiencia internacional Opera, los neutrinos alcanzaron 300.006 kilómetros por segundo, es decir, 6 km/s más rápido que la luz.
“En otras palabras, en una ‘carrera de fondo’ de 730 km, los neutrinos cruzan la línea de meta con 20 metros de ventaja” sobre la luz si recorre la misma distancia a través de la corteza terrestre,
Todo comenzó cuando la teoría de las supercuerdas, el hiperespacio y físicos de la materia oscura se dieron cuenta de que las tres dimensiones que describen el Universo no eran suficientes. En realidad se necesitan al menos 11 dimensiones para describir los fenómenos del Universo. (Hasta ahora).
Finalmente llegaron a la conclusión de que nuestro universo es sólo una burbuja de entre un número infinito de burbujas membranosas que se bambolean como ondas a través de la undécima dimensión. Cada universo puede existir como una burbuja con sus propias leyes físicas.
En éste contexto, podríamos preguntarnos que puede llegar a suceder cuando dos de éstas burbujas se tocan. Burt Ovrut de la Universidad de Pennsylvania y Paul Steinhardt, de Princeton, creen que éste fenómeno ya ha sucedido y el resultado fue que al golpearse muy fuerte se dió origen a un nuevo Universo, precisamente, el nuestro. Esta idea ha conmocionado a la comunidad científica, ya que si ésto es cierto, la aceptada teoría del Big Bang dejaría de ser la teoría que explica el principio de “Todo” lo conocido. Es muy posible que el Big Bang no sea
realmente el principio de todo, después de todo. Para ésta teoría nueva, el tiempo y el espacio existien desde siempre y un Big Bang puede ocurrir en cualquier momento, todo el tiempo



Universos paralelos es el nombre de una hipótesis física, en la que entran en juego la existencia de varios universos o realidades relativamante independientes. El desarrollo de la física cuántica, y la búsqueda de una teoría unificada (teoría cuántica de la gravedad), conjuntamente con el desarrollo de la teoría de cuerdas, han hecho entrever la posibilidad de la existencia de múltiples dimensiones y universos paralelos conformando un multiverso
Los llamados agujeros de gusano, una especie de pasadizo entre dos puntos distantes o no del espacio-tiempo, fueron descubiertos matemáticamente en 1916 por Ludwing Flamm, unos pocos meses después de que Einstein formulara su ecuación de campo ( relatividad general), como una solución a dicha ecuación de campo. Posteriormente, en los años cincuenta fueron investigados intensamente mediante gran variedad de cálculos matemáticos por John Wheeler y su equipo. Durante muchos años, los cálculos parecían indicar que se creaban en algún instante de tiempo y rápidamente se estrangulaban y se cerraban. Pero en 1985 , cuando Kip S. Thorne trataba de resolver un grave problema que tenía Carl Sagan con la heroína de su última novela , realizó una serie de cálculos que le llevaron a encontrar la solución a la inestabilidad de un presunto agujero de gusano.



La oposición a la existencia de agujeros negros fue liderada durante algún tiempo por uno de los más grandes científicos de este siglo: John Archibald Wheeler (quien durante los años 50 dirigió el desarrollo de la bomba de hidrógeno). Wheeler sostenía que los cálculos de Oppenheimer y Snyder contenían demasiadas idealizaciones (es decir simplificaciones de los datos a fin de disponer de un modelo susceptible a su tratamiento matemático). Sin embargo, cambió su posición y retiró sus objeciones cuando al rehacer los cálculos de Oppenheimer y Snyder, teniendo en cuenta correcciones provenientes de la física nuclear, logró probar hacia 1958 que estos autores tenían razón al postular que la formación de un agujero era inevitable. Desde entonces, Wheeler se transformó en uno de los líderes en la investigación de objetos colapsados por acción de la gravedad.
Esta idea fue retomada hacia fines de los años 80 por Kip Thorne, titular de la cátedra Feynman en el Instituto Tecnológico de California, cuando fue consultado por Carl Sagan, que se encontraba entonces escribiendo su novela Contact ("Contacto"), sobre la posibilidad de utilizar agujeros negros para realizar viajes interestelares. La consulta provocó el interés de Thorne por el tema, quien luego de trabajar un tiempo sobre el asunto, explicó a Sagan que los agujeros negros de Schwarzschild no son "atravesables" a causa de la presencia de la singularidad y del horizonte de eventos descritos arriba. En opinión de Thorne, la estructura que Sagan estaba buscando para fundamentar el argumento de su novela era aquella solución de las ecuaciones de Relatividad General que actualmente se conoce como agujero de gusano, y que puede imaginarse como un túnel que une regiones no contiguas del espacio-tiempo.
La dilatación temporal ha sido confirmada de muchas maneras, como por ejemplo, observando la propagación de partículas subatómicas que generalmente viajan a velocidades cercanas a la de la luz. Esto se conoce desde la década de 1910, cuando en una serie de vuelos en globo, Victor Hess descubrió que la Tierra se encuentra inmersa en un mar de radiación cósmica (véase "Los rayos cósmicos galácticos", Ciencia Hoy, 48: 22-28, 1998). Hoy se sabe que esta radiación está formada mayoritariamente por muones creados por la interacción de los rayos cósmicos con los átomos presentes en la alta atmósfera. Los muones viajan varios
kilómetros antes de impactar en la superficie terrestre. Sin embargo, en su sistema de referencia propio sólo viven alrededor de dos microsegundos, tiempo en el cual podrían recorrer no más que algunos cientos de metros. La explicación de cómo es que los muones llegan a la superficie del planeta es la dilatación del tiempo predicha por la Relatividad Especial: como consecuencia de la misma el tiempo de vida de los muones aumenta cuando es medido desde nuestro sistema de referencia. El efecto de dilatación temporal podría entonces utilizarse para facilitar el viaje de seres humanos hacia el futuro.



Thorne, junto con sus alumnos Mike Morris y Ulvi Yurtsever, se dedicó entonces al estudio de las características que debería tener la materia que constituye el túnel, para poder distorsionar el espacio-tiempo de manera tal que la conexión resultante fuese permanente y atravesable. Utilizando las ecuaciones de Einstein, lograron probar que el túnel sólo podría mantenerse abierto si sus paredes fueran de materia exótica, esto es, materia que a diferencia de la normal debe poseer masa negativa (en el argot técnico, su tensión radial debe ser mayor que su densidad de energía; véase el recuadro "Una clase 'exótica' de materia"). De este material se dice que viola las condiciones de energía.
El genio Nassim Haramein predijo hace quince años que en el centro de cada galaxia hay un “agujero negro” (en inglés, “black hole”), cosa que la Ciencia ha demostrado hoy día como cierta. Esa y otras afirmaciones progresivamente confirmadas por la ciencia oficial hacen del simpático Nassim el genio por excelencia de nuestro tiempo. Su teoría se basa en que toda espiral (una galaxia, un tornado, un sistema solar, un átomo…), que es la geometría básica de la Vida, está rotando sobre un eje, la fuente de donde obtiene la energía. Ese detalle, que pasó desapercibido a Einstein y la ciencia oficial, le llevó a Nassim a proponer que, en realidad, el “agujero negro” es parte de un “agujero blanco”, es decir, que el lugar de máxima oscuridad es donde, al mismo tiempo, hay más luz. Lo que ha llevado a proponer sustituir el término “black hole” por el de “black whole” (se pronuncian prácticamente igual pero el segundo significa “Totalidad Negra”). En resumidas cuentas, el llamado agujero negro (como las manchas solares) sería el lugar por donde se traspasa el sistema hacia otra dimensión y el lugar por donde fluye la energía desde otro Sol… como anticiparon los mayas. Es decir, la puerta de entrada a la LUZ.
Traspasado a nuestra vida diaria, esto nos llevaría a que el “agujero negro” (es decir, una crisis personal) es el pasadizo espiral de Alicia (en el país de las maravillas) hacia una nueva Realidad, es decir, el camino hacia la Luz o la Iluminación.
Evidentemente, el acelarador de partículas plantea nuevas tendencias en la física, la búsqueda permanente del ser humano por develar los misterios del Cosmos, la integración a la fuente original como proceso cíclico presente en el Universo. Podemos hablar entonces del multiverso, y de dimensiones paralelas entrelazadas tiempo espacio. La partícula de Dios se deja percibir en el ambiente acelerado de los experimentos del CERN, tal y como la acelaración del Multiverso es cada vez mayor, quizás nos prepara a un salto cuántico sin precedentes en los registros históricos de nuestra civilización. Otras culturas aún más lejanas en tiempo espacio como la Atlántida o la Lemuria colapsaron llevando al fondo de los océanos su conocimiento y sabiduría, nos toca entonces re-evolucionar partiendo de la información explosiva que la red recoge rodeada de frecuencias, vibraciones y símbolos ancestrales. Hasta la próxima semana apreciados lectores.