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martes, 8 de octubre de 2013

NIBIRU EL CRUCE DE LOS TIEMPOS

En noviembre de 2013 tres eventos tendrán lugar en el Cosmos que serán apreciados por la Humanidad, como signo de que más allá de nuestra hermosa Madre Tierra existe un Multiverso desplegado en múltiples dimensiones, con vida inteligente y con eventos sincronizados en espacio tiempo que superan los paradigmas de nuestra ciencia.



Estos eventos como recordatorio de los ciclos entre ciclos que ya nos advertían los profetas en la antiguedad, se corresponden con el retorno de Nibiru, el Duodécimo Planeta de nuestro Sistema Solar, el paso del Cometa Ison y un eclipse híbrido de Sol. En referencia a Nibiru, su mayor vestigio se encuentra en tablillas muy antiguas de una civilización casi perdida de los registros históricos. Desde hace ya casi 100 años producto de numerosos descubrimientos arqueológicos y su extensa producción pictográfica, ha sido posible reconstruir información valiosa sobre Sumer (Shumer) y los Sumerios (Shumerios).



Sobre el Cometa ISON mucho se ha publicado en Internet  vídeos y fotografías cautivan a los internautas en su afán de comprender los misterios del universo y sus propias incógnitas;  ¿Cuál es nuestro origen? ¿ Cuál es el propósito de nuestra existencia? ¿ Cómo nos afectan los ciclos cósmicos?, e innumerables preguntas que nos hacemos en tiempos de grandes transformaciones en todos los ámbitos de nuestra existencia terrenal y espiritual. Este cometa ha despertado gran interés al catalogarlo como el cometa del siglo, ya que podría alcanzar gran luminosidad y dejar verse a simple vista incluida su extraordinaria cola. Los cometas son impredecibles, y éste en particular no escapa de la excepción, tendrá su prueba de fuego al acercarse al Sol y girar en torno a él. Cuanto mayor sea su ritmo de sublimación (pasar de hielo a gas), más activo será el cometa y liberará mayor cantidad de material al espacio. Al acercarse al Sol desprenderá mayor cantidad de material por lo que será más brillante. Además, algunas fotografías indican la presencia de dos objetos que circulan alrededor de ISON, aun esta información no se ha confirmado, pero la incógnita sigue presente entre astrónomos y aficionados, por lo que tendremos que esperar hasta noviembre para contar con mayor información al respecto. 

El cometa ISON alcanza perihelio (el punto más cercano en su órbita al Sol) el 28 de noviembre, cuando además tendrá su máximo brillo, y quizás sea visible en el día. Si el cometa sobrevive a su perihelio, oscilará alrededor del Sol y aparecerá tanto como un objeto tanto en la madrugada como también en la tarde en el Hemisferio Norte.  Desde el Hemisferio Sur se pondrá antes del Sol en la tarde y aparecerá con el Sol en la mañana. Para el 10 de diciembre, si todo marcha bien, pudiera ser un hermoso espectáculo en el cielo de la mañana muy temprano desde el Hemisferio Norte. En los cielos oscuros podrá observarse su cola larga que se estira derecha hasta el horizonte del este, desde la Constelación de Ofiocus hasta la Osa Mayor. También en la tarde, será visible su cola más en angulo y cercana al horizonte.




El tercer evento a considerar en este artículo, es referido al eclipse híbrido de Sol del próximo 3 de noviembre del año en curso, la dualidad se produce cuando el vértice de la sombra umbral de la Luna atraviesa la superficie de la Tierra, en algunos secciones de la ruta pero no alcanza en otros lugares de la ruta. Es un fenómeno poco común, que se contempla Total o Anular de acuerdo al lugar desde el cual se le observe.  Los eclipses representan un cambio en el flujo de la energía, en este caso sus dos actores principales son el Sol y la Luna con efecto directo sobre la Tierra dada su posición entre ambos cuerpos celestes, además de recordar que el Sol es dador de vida, y la Luna acompaña los cielos nocturnos con efectos sobre las mareas y el inconsciente que fulgura a su antojo cuando dormimos.



Este eclipse será en Escorpio, un signo para transmutar y evolucionar. Escorpio es un signo de agua, profundo, intuitivo e intenso. Las emociones salen a la superficie, el abismo de las sombras, aquello oculto que se muestra para su transformación. Si revisamos los tres eventos encontramos que el retorno de Nibiru configura un secreto revelado, ya que su órbita de acuerdo a los textos antiguos es de 3600 años terrestres, y existe mucha controversia entre aquellos que se dedican a desenterrar estos tesoros y darles una explicación a los símbolos que acompañan las excavaciones de templos, tablillas y esculturas antiguas. Según la teoría de los antiguos astronautas, defendida por Zecharia Sitchin, quien dedicó más de 30 años al estudio de los sumerios, consideraba que la información dejada en las tablillas hablaba del Duodécimo Planeta del Sistema Solar, habitado por los nefilim cuyo avance tecnológico hace 480.000 años les permitió viajar por el espacio hasta llegar a nuestro planeta Tierra y contribuir de forma significativa en el desarrollo de la primera civilización de la humanidad, los sumerios.

Sitchin murió en octubre del 2010, su último deseo fue comparar el ADN de la Reina Puabi cuyos restos reposan en el Museo de Historia Natural de Londres, con el ADN humano. Estaba convencido de que si comparaban el ADN de esta Reina sumeria con el ADN humano era posible encontrar respuestas en cuanto a los genes que deliberadamente no nos dieron los nefilim al experimentar genéticamente para crear al hombre.

Los restos de la Reina Puabi fueron encontrados en una tumba entre los años 1920 a 1930 en territorio que hoy pertenece a Irak. Expertos forenses determinaron que tenía aproximadamente 40 años cuando murió, y que pertenece a la primera dinastía de Ur. Sitchin la catalogó como una Nin, término sumerio que significa Diosa. Para él, la Reina Paubi era una semidiosa relacionada genéticamente con los nefilim, visitantes del Duodécimo Planeta. Lamentablemente, Sitchin murió sin ver su sueño realizado, y hasta la fecha el Museo de Londres no ha dado aun la autorización para realizar dicho estudio de ADN.

El Duodécimo planeta hoy conocido como Nibiru, y los nefilim también llamados Anunnakis "Los que del Cielo vinieron", corresponde a un hecho trascendente que de comprobarse cambiaría toda nuestra concepción de la Ciencia y Sabiduría. Sitchin defendía su posición con fundamento en miles de transcripciones a infinidad de tablillas sumerias, acadias y babilónicas. Evidentemente, dentro de los tres fenómenos que presento a consideración de mis lectores, Nibiru tiene un especial lugar, ya que rompe el paradigma de la física en cuanto al origen del Sistema Solar, de la Tierra y de la Humanidad.







Sin embargo, la confluencia del eclipse, el cometa y Nibiru en noviembre representa una extraordinaria combinación de energía, de revelación de mitos que tienen un origen histórico, complementado por la Constelación de Escorpio-Tauro, como ángulo celeste de retorno del planeta y cometa, así como la aclaratoria de que Nibiru se comporta como un cometa en su órbita elíptica que le permite estar sujeto al Sol como centro de gravedad, tiene un apogeo (el punto más distante al Sol), desde donde comienza el camino de vuelta, y un perigeo (el punto más cercano al Sol), donde comienza su retorno al espacio exterior.

Los textos sumerios dicen que el planeta iba de AN.UR (la base del cielo) a E.NUN (la morada elevada). Una morada era así prominente en las regiones profundas del espacio. La otra estaba en el Cielo dentro del cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter.




Los Hopi, en sus tradiciones hablan de la Katchina azul y la Katchina roja, según esta historia; "...en los días finales veremos hacia el cielo y seremos testigos del regreso de los dos hermanos que ayudaron a crear este mundo en el tiempo del nacimiento. Poganghoya es el guardian de nuestro Polo Norte, y su hermano Palongawhoya es el guardian del Polo Sur. En los días finales, la Estrella Katchina Azul vendrá a estarse con sus sobrinos y ellos regresarían a la Tierra a su rotación natural, la cual es contra las agujas del reloj.Nan ga sohu será el despertador que nos diga del Nuevo día y de la Nueva manera de vida, el nuevo mundo que está viniendo. Aquí es donde comenzarán los cambios. Comenzarán como fuego que arderá dentro de nosotros, y nosotros arderemos con deseo y conflicto si no recordamos las enseñanzas originales, y volvemos a las maneras pacíficas de vida..."

"...No muy lejos detrás de los mellizos vendrá el Purificador, la Katchina roja, que traerá el día de la Purificación. En este día la Tierra, sus criaturas y toda la vida tal y como la conocemos cambiará para siempre. Habrá mensajeros que precederán esta venida del Purificador. Ellos dejarán mensajes para aquellos que recuerden las Viejas maneras..."

Es interesante observar la sincronicidad de estos relatos de los Hopi, con al Cometa Ison y Nibiru. La estela del cometa le da una coloración azul, aunque en las últimas fotografías a cambiado a verde. En el caso de Nibiru, los relatos sumerios la dan el signo de cruz o un Sol destellando fuego. Nibiru también es reconocido como un gran viajero en los cielos, remontando el vuelo hasta las inmensas alturas de su apogeo, para después bajar "curvándose en el cielo" de su perigeo. Se representó al planeta como un globo alado. 





La convicción de que el Duodécimo Planeta, "el planeta de los dioses" seguía dentro del Sistema Solar, y que su gran órbita volvía a pasar por las cercanías de la Tierra, era el punto central de las creencias religiosas y de la astronomía del mundo antiguo. El signo pictográfico del planeta era una "cruz" este símbolo cuneiforme también significa ANU y Divino, evolucionó en las lenguas semitas hasta la letra TAV que significaba "la señal". Y, ciertamente todos los pueblos del mundo antiguo consideraban la aparición o aproximación periódica del Duodécimo planeta como una señal de grandes cambios y nuevas eras. Los textos hablan de la aparición del planeta como un acontecimiento anticipado, predecible y observable.

R. Campbell Thompson (Reports of the magicians and astronomers of Nineveh and Babylon), reprodujo varios textos que describen el avance del planeta mientras bordeaba la posición de Júpiter y llegaba al punto de cruce de Nibiru:

"Si, desde la posición de Júpiter
el Planeta pasa hacia el oeste,
habrá un tiempo para morar en la seguridad,
La amable paz descenderá sobre la Tierra.  
Si, desde la posición de Júpiter, 
el Planeta aumenta de brillo
y en el zodiaco de Cáncer
se convierte en Nibiru,
Acad se desbordará en plenitud,
el Rey Acad crecerá poderoso.
Si, Nibiru culmina
las tierras habitarán con seguridad,
los reyes hostiles estarán en paz,
los dioses recibirán las oraciones,
y atenderán las súplicas."

No obstante, se esperaba que la aproximación del planeta provocara fuertes lluvias e inundaciones debido a los fuertes efectos gravitatorios.

" Cuando el Planeta del trono del Cielo,
crezca en brillo,
habrá inundaciones y lluvias.
Cuando Nibiru alcance su perigeo
los dioses darán la paz,
se resolverán los problemas,
las complicaciones se aclararán, 
lluvias e inundaciones vendrán."

Los profetas hebreos consideraban el tiempo de aproximación del planeta a la Tierra y el que se hiciera visible a la humanidad como el preludio de una nueva era. Las similitudes entre los augurios mesopotámicos de paz y prosperidad que debían acompañar al planeta del trono del Cielo, y las profecías bíblicas de paz y justicia que establecerían en la Tierra después del Día del Señor, se observan en Isaías:

"...y sucederá en el fin de los días, el Señor juzgará entre las naciones y reprobará a muchos pueblos. Ellos convertirán sus espadas en arados y sus lanzas en podaderas, no levantarán espada nación contra nación..."

Más adelante Isaías describe:

"...De tierras lejanas vienen
desde el confín del Cielo
el Señor y sus armas de la ira
vienen a destruir toda la Tierra.
Por eso haré temblar el Cielo,
y se moverá la Tierra de su lugar
cuando Cruce el Señor de los Ejércitos
el día de su ardiente cólera..."



Los textos mesopotámicos ensalzaban el fulgor del planeta y sugieren que se puede ver incluso de día "visible al amanecer desapareciendo de la vista con el ocaso". Incluso sugieren su trayectoria, señalan que entra desde el Sur y se mueve en sentido a las agujas del reloj.

Existen tres puntos cruciales para la observación de Nibiru desde la Tierra; la primera cuando se alinea con Mercurio en un ángulo de 30º con respecto al imaginario entre el Sol, Tierra, perigeo. De allí da la impresión de ascender más en los Cielos terrestres (otros 30º) y el planeta cruza la órbita de Júpiter.  Por ultimo, llegado al lugar de la batalla celeste, el perigeo o lugar del cruce el planeta es Nibiru, el punto más cercano a la órbita terrestre.

El período orbital de Nibiru es de 3600 años, el número se escribía en sumerio como un 0, un gran círculo. El epíteto del planeta -shar- (soberano supremo), tenía también el significado de un círculo perfecto, un círculo completo. Apolodoro de Atenas hablaba de las revelaciones prehistóricas de Beroso (erudito, sacerdote y astrónomo babilonio), decía; 10 soberanos reinaron un total de 120  shar´s (432.000) años antes del Diluvio, el reinado de cada uno de ellos se midió en 3600 años de las unidades shar.

Con la llegada de la Sumerología, los textos antiguos a los que se refería Beroso se encontraron y se descifraron, la tradición de los 10 reyes antediluvianos que gobernaron la Tierra desde los tiempos en que "el reino fue bajado del cielo" y hasta que "el Diluvio barrió la Tierra" fue confirmado en su totalidad. Si estos soberanos eran nefilim que habían venido del Duodécimo planeta a la Tierra, su período estaba acorde con la órbita del referido planeta (3600 años) los cuales se prolongaban desde el momento del aterrizaje hasta el despegue, los cuales estaban en relación al acercamiento del planeta con la Tierra, medidos en shar´s. 3600 años de los nefilim en su Duodécimo planeta corresponde a un año para ellos, lo que tarda en dar una vuelta completa al Sol.

La marcha de la humanidad hacia la civilización -a través de la intervención de los nefilim- pasó por tres etapas, separadas por períodos de 3600 años; el período Neolítico (alrededor del 11000 a.C), la fase de la alfarería alrededor del 7400 a.C, y la repentina civilización sumeria (alrededor del 3800 a.C. No resulta improbable, por tanto, que los nefilim revisarán periódicamente (y tomarán resolución de continuar) el progreso de la humanidad, dado que podían reunirse cada vez que el planeta se acercara a la Tierra.


Estamos en un momento de acercamiento de Nibiru a nuestro planeta Tierra, ha completado una vuelta de 3600 años terrestres, pero que significa para los nefilim o Anunnakis un shar (un año). Dados los registros descifrados, es evidente el adelanto de esta civilización con respecto a la humanidad, ya hace 438.000 años eran capaces de viajar por el espacio en sus propias naves, tal y como ahora nosotros lo hacemos en misiones tripuladas hasta la Luna, y misiones robóticas que ya han trascendido el borde del Sistema Solar, adentrándose al espacio interdimensional como es el caso de las Voyager.



Este re-encuentro significa un cambio de paradigma para la humanidad, hasta ahora hemos creído que estamos solos en el Universo con la sensación de que todo gira en base a nuestros propios descubrimientos, tecnología, creencias o valores. Existe una realidad dual cuando hablamos de Cielo y Tierra, como algo separado aunque son la misma esencia. La Tierra es parte del Sistema Solar, pero además el Sistema es parte de la galaxia, la Vía Láctea, donde existen millones de galaxias y millones de estrellas dadoras de vida. 

La atención del movimiento eterno de los cuerpos celestes era parte de la cultura mesopótamica, heredado quizás por los soberanos antediluvianos de los cuales hablan las tablillas. Estamos ahora a punto de cruzar el signo de los tiempos, para un re-encuentro anticipado, programado y predecible preservado en copias y copias de las tablillas originales, como una necesidad sumaria de los antiguos para las nuevas generaciones.



Escorpio, uno de los signos asociados a los cuatro jinetes del Apocalipsis abre compuertas al mundo macrocósmico y microcósmico, en su estela invita a seguir con atención los Cielos y la Tierra en unidad inalterable y armónica para el Ser Humano. El eclipse híbrido de Sol, el cometa ISON y Nibiru serán eventos que todos podremos contemplar a partir de noviembre, y de los cuales cada uno de los habitantes de la Madre Tierra debe encontrar su puente en plena Consciencia, así como la Sabiduría en la compresión del cruce de los tiempos.

En próximo artículo profundizaré en la cosmología sumeria remontándonos más atrás en el espacio tiempo para revisar desde la "Epopeya de la Creación" cuando la Tierra iniciaba su formación, así como la conexión con el Antiguo Testamento, y otros relatos de antiguas civilizaciones en América y Oriente Próximo. Abrazos de Corazón apreciados lectores.




martes, 17 de septiembre de 2013

La gran transformación: Luna, Venus, Saturno y Nibiru

"Todo aquello que creí verdad se disuelve, me permite ver con el Alma y dar forma a la arcilla que late en mi corazón, el pulso de la vida" Migdalia García

     Leí en la biblia textos del Apocalipsis, pues considero que la palabra que nos ofrece este sagrado documento representa pasado, presente y futuro en un eterno presente. Particularmente los siguientes pasajes:

Apocalipsis 1:8 Yo soy el Alfa y el Omega, 22:13 principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir. Exódo 3:14, El Todopoderoso. Apocalipsis 1:18 y el que vivo y estuve muerto, más he aquí que vivo por los siglos de los siglos. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.

     Quiero comenzar con este extracto de la biblia, pues hablar de los planetas es contemplar la eterna palabra de Dios dibujada en las estrellas. Precisamente, en la cita, el principio y fin es un tiempo eterno donde pasado, presente y futuro se integra de forma cíclica y la muerte es solo la gran transformación.

     El Sol en Virgo desde el 8 de septiembre, la constelación asociada a la Virgen, o la forma más sublime de la energía femenina, justo en ese escenario la Luna Nueva ya empezando a crecer y Venus ambas luminarias en Libra, han dejado un hermoso evento; un eclipse de la Luna a Venus, la balanza de la justicia divina dibujada en el cielo, como un momento intenso de elección entre el amor y la guerra.

     Luego de pasar cerca de Marte y Júpiter entre el 1 y 3 de septiembre, la Luna se interpuso entre la Tierra y Venus, eclipsando y permitiendo al hemisferio sur del planeta apreciar de forma muy particular ese instante cósmico de gran significado. Ya el 23 de agosto, un crop circle o anagrama de los cultivos mostraba este evento y dejaba constancia de parte de inteligencia extraterrestre de la importancia que desprendía este ocultamiento.

   
     Trece grecas cuadradas en espiral como símbolo del 2013, la media luna en el centro en forma de "U" ocultando a Venus, y el Cometa Ison y Nibiru como corolario del evento. Así mismo, dos hojas de olivo, las fuertes raíces del olivo mítico resisten las heladas que lo matan aparentemente pero que después resucita.  Es el olivo fuente de inspiración, decía Sófocles sobre el olivo: "el árbol más glorioso que florece en nuestra tierra doria, nuestro dulce y húmedo olivo". Ya en la España bajo los romanos, Lucius Columella le llamó al olivo el Rey de los árboles.

     El lenguaje de luz del Universo solo requiere de ser observado a través del movimiento de sus cuerpos celestes y comprender sus métaforas, recogidas a lo largo de nuestra historia en mitos, tradiciones, música, y poesía. Ciclos entre ciclos que comparten el fuego sagrado del Creador, finos hilos que subyacen en el Destino o Árbol de la vida. En un instante los elementos de la vida: aire, fuego, tierra y agua, cambian la faz de lo conocido para dar inicio a un nuevo ciclo de esplendor. Lo que para el hombre es imposible, para Dios es solo un suspiro, exhala e inhala al compás de la energía que danza eternamente. La belleza de sus obras se muestra imponente ante los tímidos ojos de un pequeño punto azul en el mar cósmico multiversal. 

     La luna inicia su crecimiento, justo para el momento del eclipse a Venus, su posición en "U" pasa desapercibido y se muestra como señal inequívoca de la gran transformación. Desde 2011, aprecio en la observación de la Luna, cambios en su creciente y menguante, tal y como se representa en el calendario lunar debería verse como una "D" en creciente. Sin embargo, desde hace ya varios meses muestra la "U" o sonrisa. 






     Los sumerios (hoy día Irán), representaban a la Luna en "U" y a Nibiru como una "cruz", ejemplos se encuentran en sus tablillas, en los cuernos de la Diosa Isis, o en la cabeza de Thot egipcio.







     A pesar de ser un fenómeno anómalo en nuestra época, hay indicios pictográficos de 13 mil años de antigüedad o quizás de mucho antes, en los cuales se ha dejado testimonio de esta observación desde la Tierra de la Luna en "U". Por otra parte, la velocidad de todos los cuerpos celestes del Sistema Solar, incluidos la Luna, Venus y Saturno, objeto de este artículo, comienzan a ralentizarse. Alexey Dmitriev, geofísico de la Academia Rusa de Ciencias, estima por datos aportados de las Voyager, que una onda de choque afecta todo el Sistema Solar, la cual se ha multiplicado por 10 en los últimos 20 años, cree además que estamos atravesando una zona del espacio interestelar que contiene una alta cantidad de desechos espaciales que, según parece, podrían ser el resultado de la explosión de una estrella. A medida que el Sistema Solar avanza hacia esa nube de energía, sus partículas altamente energéticas cruzan con mayor intensidad la "heliopausa", atraviesan la heliosfera, y llegan al mismo Sol. De este modo, las atmósferas  clima y magnetismo de todos los planetas incluida la Tierra son afectados por esta energía extraordinaria del centro de nuestra galaxia.. Al parecer, los más vulnerables; Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno los que han recibido el mayor impacto de esta onda de choque. La conclusión de Dmitriev y otros científicos rusos, es que la humanidad se enfrenta a un problema de adaptación al nuevo estado de la Tierra, pero no sólo porque esta nube energética esté alterando el clima, sino que también lo hará sobre los seres vivos, sus procesos vitales, y en definitiva sobre toda la Tierra.



     Evidentemente, los cambios en la inclinación lunar salen del patrón de un mes, a lo que estábamos acostumbrados, y están ocurriendo en el lapso de horas, de un día para otro. El Sol sale sobre el hemisferio norte con un retraso de 4 a 5 grados, lo cual ya es muy notorio. La Luna muestra unas oscilaciones diferentes, en lapsos cortos de tiempo. Esos fenómenos iniciaron en 2008, pero al irse incrementando son visibles a simple vista. La Luna cambia además, su influencia gravitatoria sobre las mareas, por lo que tornados, tsunamis, huracanes se vuelven aun más inesperados en zonas del planeta diferentes a lo habitual. 





     En cuanto a la Tierra, su raro bamboleo, y su forma impredecible sobre su eje durante lapsos de horas, parece la reacción a un objeto de gran tamaño mayor que la Tierra y produce estos cambios de posición de la Tierra en su eje, debido al empuje que produce la mayor gravedad del objeto hacia la Tierra. Al incrementarse el bamboleo se podrán presentar momentos en que el Sol o la Luna parecen desaparecer por el movimiento oscilatorio de la Tierra.

     El símbolo de Nanar, dios lunar, era una Luna en Creciente en "U", símbolo que comparte también el judaísmo y el catolicismo. El elaborado ciclo de Venus de la estrella del amanecer y el atardecer, se ha asociado también a Quetzalcóatl, el arquetipo de la renovación espiritual que hizo el voto de regresar a la Tierra al final de la historia. Quetzalcóatl, la serpiente emplumada que simboliza la fusión del cielo y la Tierra en este eclipse Luna Venus.
     
     Saturno, el señor de los anillos emite más energía de la que recibe del Sol. Presenta una anomalía en sus polos; en el Norte un hexágono en movimiento que supera el entendimiento de la física actual, y en el polo Sur se sitúa un huracán con un extraño ojo gigante. El escritor Richard Hoagland cree que el hexágono de Saturno puede ser explicado por la física hiperdimensional, considerada la piedra angular de la primera teoría unificada de las fuerzas naturales (vórtices planetarios).




     La física hiperdimensional plantea que nuestra realidad tridimensional no es sino la parte accesible para nosotros en un mundo de más dimensiones. En la interacción de esas dimensiones y las tres conocidas en el mundo material de nuestra experiencia se encontraría el secreto de muchos fenómenos inexplicables, incluso la aparición de la vida terrestre.

      En 1960, las primeras observaciones con espectrógrafos demostraron que Júpiter desprende una radiación infrarroja anómala que emite más energía que la que recibe del Sol. Posteriormente las sondas Pionner y Voyager pusieron de manifiesto que éste fenómeno se repite en Saturno, Urano y Neptuno. Para explicar esta energía adicional la física hiperdimensional plantea que la masa de los planetas combinada con su momento angular alrededor del Sol genera un punto de contacto con otras dimensiones, a través del cual se produce una transferencia de energía.




      De tal forma, nosotros recibimos aportaciones energéticas e información procedente de estos portales interdimensionales. En este sentido, el hexágono de Saturno equivale a un doble portal hiperdimensional llamado holomovimiento que siempre esta activo. Observaciones en los últimos 30 años confirman su permanencia y actividad.

     Desde esta aproximación, Saturno adquiere una cualidad transdimensional en su arquetipo de Maestro. El 9 de septiembre de 2013, cumplió su ciclo de 11 años en hacer conjunción a la Luna, las fechas anteriores de esta conjunción fueron, las más cercanas, 1991, 2002, y la próxima será en 2025.

     En 1991, la conjunción Nodo norte lunar y Saturno fue en Capricornio, pertenece a los signos cardinales que se encuentran en los cuatro puntos conocidos como Equinoccios y Solsticios. La eventual caída de la URSS y su transición económica y política destacan en ese año de 1991. Las implicaciones históricas que significó para la humanidad este cambio aun se mezclan en eventos que como detonante cósmico significó un cambio de un modelo tras 60 años de dominación y clara privación de los derechos humanos para los soviéticos. El 22 de agosto de 1991, miles de moscovitas desmontaron la inmensa estatua de Félix Dzerjinski, fundador de la primera policía política soviética. Dias posteriores las repúblicas soviéticas proclamaron una tras otra su independencia. Finalmente, en diciembre de ese año, Gorbachov dimitió y la URSS quedó disuelta.




     Saturno es para la astrología un planeta transpersonal, pues su acción energética se proyecta a la humanidad, en Capricornio signo del cual es regente y marca el invierno en diciembre o Solsticio nos da una clara significación de los eventos que condujeron a la caída de la URSS, claro otras razones políticas, sociales y económicas contribuyen pero la energía de la Luna y Saturno es la resolución del ciclo y la apertura a procesos creadores.

     En 2002, la conjunción Luna Saturno se produce bajo el signo de Géminis, su carácter doble y bastante complejo y contradictorio. A pesar de la caída de URSS, la guerra fría dejaba sentir aun sus secuelas en un mundo bipolar de fuerzas antagónicas. La polarización como factor de cambio estaba en su momento más efervescente. El miedo colectivo hacia una guerra nuclear parecía estar moviendo aun los cimientos de la sociedad en todo lo largo y ancho del planeta. Otros países asumieron el control financiero de lo que había dejado atrás la URSS, el flagelo de modelos totalitarios se dejaba colar en los predios de los organismos internacionales que existen para la Paz y la Libertad. Es el petróleo y lo económico lo que detenta el poder que deja a los pueblos en un superfluo sueño y en la más estrangulada etapa de la libertad del ser humano, otros intereses se imponen frente al sombrío escenario mundial. Tal parece que el Solsticio de 1991 tras 11 años necesitaba de 11 años más para ver la primavera, por lo que 2002 pasó a ser la transición de lo que finalizó y aun quedaban esporas en el ambiente.




     Y llegó el 2013, tras 22 años del evento de 1991, ahora Luna y Saturno comparten desde Escorpio esta nueva conjunción. Dice Bruno Huber que el espacio es un ser en el que pueden surgir y desaparecer muchos mundos paralelos y consecutivos, y es el Nodo Lunar un encuentro a la globalidad como una tendencia que se deja sentir con el avance de las tecnologías en el siglo XXI. Observar el desarrollo del hombre a través de diferentes épocas y reconocer sus luchas es la antesala a una consciencia histórica distinta, dejar la inmediatez por la riqueza del espacio tiempo que es eterno.Los Nodos lunares representan la cabeza y la cola del dragón como metáfora de su perpetuo movimiento.




      Esta conjunción Luna Saturno en Escorpio nos recuerda que la evolución sigue su curso, con la fuerza que deja sentir Escorpio, la necesidad de la gran transformación. Plutón su regente en cuadratura a Urano tendrán un momento exacto en noviembre, signos de que el período de septiembre a marzo de 2014 será intenso y marcará una ruptura significativa en la historia de la humanidad. Modelos que son obsoletos pero que resisten hasta el final con tenacidad, apertura de nuevos inicios, de interesantes cambios de paradigma, eso es el símbolo de los planetas transpersonales, de los cuales estamos recibiendo un incremento adicional de energía interdimensional.





     Como corolario de los eventos en curso, el retorno de Nibiru, esa cruz dibujada en las antiguas tablillas sumerias me hace pensar en cambio histórico de mentalidad, de teorías, de trasladar aquello de ver para creer, a sentir para amar, o tal vez su re-integración cósmica, esa octava que eleva el Alma y aparece cuando menos lo esperamos.

     Nibiru aunque sigue escondido en mitos y leyendas, hace su gala triunfal como portador de esa llave que nos falta para comprender enigmas referentes a nuestra propia existencia. Pues más allá de la religión, o las creencias, el Universo en si mismo es ese cielo claro en el día o su oscura faz iluminada de estrellas en las noches, es completamente ajeno al mundo material que experimentamos en la Tierra. Diría tan cerca y tan lejos, pero increíblemente mágico. 




     Tal y como han dejado constancia los sumerios, veremos dos soles en la próxima década, el tiempo que tardará Nibiru en completar su vuelta al Sol y a nuestra Tierra. El próximo encuentro de la Luna y Saturno en 2025, nos recibirá con una década de grandes transformaciones, no solo en la Tierra, sino en todo el Sistema Solar, el planeta de cruce como le era llamado en la antiguedad, tarda 3600 años en dar su traslación completa, somos privilegiados de asistir a un retorno del grande, por su gran tamaño, y por contar con una civilización que nos lleva adelante en evolución millones de años.

     El próximo artículo les contaré más sobre Nibiru, el signo de los tiempos. Con gran abrazo de corazón para mis lectores. Mig